Mendoza cambia las reglas del juego ambiental: el plan secreto detrás de la nueva Dirección
El Gobierno de Mendoza acaba de desmantelar la vieja estructura ambiental. ¿Qué poderes tendrá esta nueva Dirección y cómo afectará a industrias clave como la minería? Los detalles del cambio que promete revolucionar el control.
El Gobierno de Mendoza dio un golpe de timón en su política ambiental al aprobar una nueva estructura organizativa que jubila un sistema con más de 30 años. La flamante Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental reemplaza a la antigua DPA y llega con un objetivo claro: enfrentar con herramientas renovadas el avance de industrias como la minería y optimizar el control bajo un modelo de economía circular.
La reforma, oficializada por la Ministra de Energía y Ambiente, busca dotar al Estado de mayor agilidad, tecnología y un cuerpo de inspectores actualizado. El cambio responde a la necesidad de un esquema más dinámico y resiliente ante el crecimiento de nuevas industrias y la urgencia por reducir emisiones.
¿Cómo se organiza el nuevo control?
La resolución divide las tareas en tres coordinaciones estratégicas para que ninguna actividad quede sin supervisión. La primera, de Industrias Extractivas, se encargará de fiscalizar directamente las áreas de Hidrocarburos y Minería, además de controlar la calidad del agua y el aire.
La segunda, de Residuos y Economía Circular, tendrá bajo su órbita el manejo de residuos sólidos urbanos, peligrosos y patogénicos, con un fuerte enfoque en la reutilización de materiales. La tercera, de Vinculación e Innovación, estará dedicada a la educación ambiental, proyectos tecnológicos y la articulación con municipios.
Un cambio que va más allá del nombre
La nueva estructura no solo cambia denominaciones, redefine funciones. Las coordinaciones tendrán la obligación de planificar cronogramas de inspección estrictos y supervisar equipos en el territorio. Entre sus facultades clave estará atender denuncias por impactos negativos en el ambiente y emitir los permisos ambientales necesarios para los sectores industriales y energéticos.
Desde el Ejecutivo mendocino explicaron que el objetivo es eliminar la burocracia lenta y reemplazarla por procesos de monitoreo continuo. La meta final es asegurar que el desarrollo económico de la provincia sea armónico con el cuidado del recurso hídrico y el bienestar social.
El esquema detallado queda conformado por la Coordinación Industrias Extractivas, con sus áreas de Hidrocarburos, Minería, y Control de Agua y Aire. La Coordinación Residuos y Economía Circular abarcará las áreas de Residuos Sólidos Urbanos, Patogénicos y Peligrosos, más Economía Circular.
Finalmente, la Coordinación de Vinculación, Innovación y Desarrollo integrará las áreas de Educación, Proyectos de Innovación y Vinculación. Este rediseño completo marca un antes y un después en la forma en que Mendoza piensa y ejecuta la protección de su entorno.