Mendoza: el cambio que llega al último año de secundaria y que nadie esperaba
Cuadernillos de lengua y matemática, presentados por la DGE, se usarán desde el último año de secundaria en Mendoza. La medida busca reducir la deserción en el primer año de los IES, pero hay un detalle sobre cómo se implementará que genera expectativa.
La Dirección General de Escuelas presentó cuadernillos de lengua y matemática que se usarán desde el último año de secundaria para preparar el ingreso a los Institutos de Educación Superior. La medida apunta a reducir la deserción en el primer año de las carreras superiores y a facilitar una transición que hasta ahora solía ser abrupta.
Los materiales fueron elaborados por la Dirección de Educación Superior y entregados a los equipos de la Dirección de Nivel Secundario. Incluyen contenidos de comprensión y producción de textos, razonamiento lógico y resolución de problemas, las mismas habilidades que después se evalúan en el ingreso jurisdiccional a los IES de la provincia.
La presentación reunió a supervisores, directores, coordinadores de lengua y matemática, y docentes de los últimos años de escuelas orientadas y técnicas, tanto estatales como privadas. También participaron rectores, jefes de formación inicial y referentes de ingreso de los institutos superiores.
Un camino que ya había empezado
La iniciativa profundiza un proceso que arrancó con el ingreso 2026, cuando se implementó por primera vez un dispositivo jurisdiccional de ingreso a los IES. Ahora la apuesta es anticipar ese trabajo desde la secundaria para que el salto a los estudios superiores no tome por sorpresa a los estudiantes.
Con los cuadernillos, los docentes podrán adelantar actividades de comprensión de textos y razonamiento lógico-matemático, dos ejes que la DGE considera clave para carreras técnicas y de formación docente.
Los objetivos que se plantea la DGE
Entre las metas de la estrategia se destacan:
- Reducir la brecha en la transición entre la secundaria y el nivel superior.
- Prevenir y disminuir la deserción durante el primer año de estudios superiores.
- Sumar recursos que ayuden en la elección vocacional de los estudiantes.
- Favorecer una mayor autonomía y un uso crítico de la tecnología.
De esta forma, la DGE apunta a uno de los momentos más sensibles de las trayectorias educativas: el pasaje de la secundaria a los estudios superiores, con la expectativa de que los estudiantes lleguen mejor preparados y con menos chances de abandonar en el camino.