Mendoza frente a un sismo: ¿están preparadas sus construcciones?
¿Qué tan preparadas están las construcciones de Mendoza para resistir un terremoto? Un ingeniero alertó sobre un factor que preocupa y que no tiene que ver con la normativa.
El riesgo sísmico es una constante en Mendoza, pero la pregunta que preocupa a los especialistas es si las construcciones de la provincia están a la altura de un eventual terremoto. Un reciente encuentro en la UNCuyo reunió a expertos para analizar la vulnerabilidad del parque edilicio y las herramientas disponibles para reducir daños.
El ingeniero Daniel Quiroga, del Instituto de Mecánica Estructural y Riesgo Sísmico (IMERIS), fue uno de los disertantes y trazó un panorama que combina avances normativos con alertas preocupantes.
Normativas en evolución
Quiroga recordó que en Mendoza se sucedieron distintas versiones del reglamento antisísmico: las de 1978, 1985, 1991 y 2013. La última actualización, que se espera para 2027, se basará en normativas estadounidenses y ya está en revisión.
Sin embargo, el especialista puso el foco en un problema que excede a las reglas escritas: la antigüedad de muchas edificaciones. Las construcciones levantadas antes de la década del 70 fueron diseñadas con criterios muy distintos a los actuales, lo que las vuelve especialmente vulnerables ante un movimiento telúrico de magnitud.
El alerta por las construcciones clandestinas
Otro punto que encendió las alarmas es la cantidad de obras que escapan a los controles del Estado. Según datos de la Dirección de Catastro de Mendoza, una porción importante de las construcciones que se hacen hoy no pasa por la revisión de planos ni por la supervisión de su ejecución.
Esa falta de fiscalización, dijo Quiroga, genera una incertidumbre enorme sobre cómo se comportarán esas estructuras ante un terremoto. "Le está sumando este grado de vulnerabilidad al estar todo completamente descontrolado", sostuvo.
En contraste, las obras que respetan los reglamentos antisísmicos presentan, según el ingeniero, condiciones adecuadas para soportar un sismo de magnitud elevada.
Qué enseñan los sismos de Venezuela y Colombia
Quiroga también analizó los recientes terremotos en Venezuela y Colombia, aunque pidió cautela al sacar conclusiones a partir de imágenes que circulan en redes. Dijo que el caso venezolano muestra cómo el tipo de suelo puede amplificar las ondas sísmicas: el epicentro estuvo lejos de La Guaira, una de las zonas más dañadas, pero los terrenos blandos habrían potenciado los efectos.
Comparó esa situación con lo ocurrido en México, donde sismos con epicentro a cientos de kilómetros de Ciudad de México causaron graves daños por las características del suelo sobre el que está asentada parte de la capital.
En Colombia, mencionó el caso de Pereira, donde los daños estarían ligados a construcciones antiguas de adobe, sin capacidad sismorresistente. Un dato que resaltó: la cantidad de víctimas fue mucho menor en Colombia que en Venezuela.
Nuevas tecnologías y el factor humano
En cuanto a los sistemas constructivos, Quiroga explicó que los métodos tradicionales siguen siendo válidos si se usan bien. En viviendas de baja altura, por ejemplo, los muros de mampostería responden adecuadamente cuando están bien vinculados con estructuras de hormigón.
También mencionó que en Mendoza empiezan a aparecer sistemas más modernos y livianos, como el steel framing o la madera. "Todavía no han sido probadas en el laboratorio natural del terremoto, pero sí tienen una buena concepción como sistema estructural y en otros países se usan y funcionan bien", dijo.
El punto central, advirtió, es que cualquier sistema debe usarse según el diseño para el que fue pensado. "Puedo tener el mejor sistema del mundo, pero si los materiales que utilizo no son los apropiados, evidentemente el resultado final va a ser catastrófico", alertó.
Edificios en altura y protección sísmica
El crecimiento de las construcciones en altura también plantea desafíos. Quiroga señaló que lo que antes era un gran desafío -como los 10 pisos- hoy ya no lo es tanto. Pero en Mendoza está empezando a incorporarse una tecnología que busca mitigar los efectos de los terremotos: los sistemas de protección sísmica, como el aislamiento de base y los amortiguadores.
"El aislamiento es la colocación de unos artefactos en la parte de la base del edificio para que cuando el suelo se mueve, el edificio permanezca prácticamente sin moverse", explicó.
La provincia ya tiene ejemplos de estos sistemas en la residencia de estudiantes de la UTN en calle Rodríguez, el edificio del Instituto de Embriología de la UNCuyo y el Hospital Notti. También el Hospital Galeno, en Godoy Cruz, que aún está en construcción.
La jornada en la UNCuyo
La actividad se realizó en el Anfiteatro Este de la Facultad de Ingeniería de la UNCuyo, con entrada libre y gratuita. Además de Quiroga, expusieron Carlos Frau, Daniel López y Gonzalo Torrisi, quienes abordaron la sismología, el diseño estructural y el rol de la universidad en la formación de profesionales.
Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por Diario Digital Sitio Andino (@sitioandinomza)
Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por Diario Digital Sitio Andino (@sitioandinomza)
Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por Diario Digital Sitio Andino (@sitioandinomza)
Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por Facultad de Ingeniería UNCuyo (@facultaddeingenieriauncuyo)