El Senado aprobó un nuevo régimen de incentivos para inversiones medianas y Mendoza consiguió meter dos beneficios que tocan de lleno el bolsillo del agro. Qué sectores alcanza y qué requisitos pide para entrar.
El Senado de la Nación le dio media sanción este jueves al Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), un proyecto que nació en el radicalismo y que viene a completar el mapa de incentivos que ya integran el RIGI, el Súper RIGI y el RIMI. La votación fue contundente: 60 votos a favor y solo dos en contra. Ahora la pelota pasa a Diputados, donde se descuenta un trámite parecido.
La iniciativa, impulsada por el jefe del bloque de la UCR, el correntino Eduardo Vischi, apunta a cubrir el hueco que quedaba entre los beneficios pensados para las pymes y los que ya rigen para las grandes inversiones. El foco está puesto en las economías regionales, y ahí Mendoza tiene mucho para decir.
Quiénes dijeron presente y quiénes no
De los tres senadores mendocinos, los radicales Mariana Juri y Rodolfo Suarez votaron a favor. La peronista Anabel Fernández Sagasti no estuvo en la sesión: sigue de licencia por maternidad.
Juri fue la única de la provincia que tomó la palabra durante el debate. La exministra de Turismo defendió la necesidad de herramientas que sostengan la inversión de las empresas argentinas, sobre todo las chicas y medianas, y que empujen la creación de empleo privado formal.
Lo que Mendoza consiguió meter en el texto
La senadora puso el acento en las modificaciones que logró incorporar al proyecto original en materia de beneficios fiscales para pequeños y medianos productores. El texto contempla el acceso a tecnificación de riego, eficiencia energética y mallas antigranizo. "Son sustancialmente importantes para el agro mendocino", valoró.
También celebró la inclusión del "compre nacional", que obliga a las empresas que ingresen al régimen a contratar proveedores locales por al menos el 20% del monto destinado a esas adquisiciones, siempre que haya oferta disponible en condiciones de mercado. "Estamos incorporando en la cadena de valor muchos otros pequeños talleres, pequeños proveedores, que sin duda se van a beneficiar con este régimen", especificó.
Qué es el RIIR y cómo funciona
El nuevo régimen busca complementar al RIGI y al RIMI con beneficios fiscales para empresas medianas y grandes que encaren inversiones productivas. El objetivo declarado es ampliar la capacidad industrial, incorporar tecnología, fortalecer las economías regionales y generar puestos de trabajo.
Estos son los puntos centrales del proyecto:
Inversión mínima: se fija un piso de 12 millones de dólares para las empresas que superen los límites de la mediana empresa tramo 2. El dinero deberá destinarse a actividades productivas genuinamente nuevas y concretarse dentro de los dos primeros años de vigencia del régimen.
Beneficios fiscales: incluye amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y devolución anticipada de créditos fiscales del IVA, para que el capital invertido se recupere más rápido.
Estabilidad tributaria: garantiza por 30 años las condiciones fiscales de los beneficios otorgados, para que cambios posteriores no las empeoren.
Beneficios especiales para el agro: las inversiones en sistemas de riego, equipos de eficiencia energética, mallas antigranizo y bienes semovientes podrán acceder a los incentivos sin cumplir el piso mínimo de inversión.
Sectores alcanzados: actividades agroindustriales, manufactureras, industriales, pesqueras, forestales y las vinculadas con la transición energética.
Compre nacional: compromiso de contratar proveedores nacionales por al menos el 20% de esas adquisiciones, siempre que exista oferta disponible en condiciones de mercado.
Requisitos de ingreso: las empresas deberán presentar un plan de inversión con el detalle del proyecto, su financiamiento, plazos de ejecución e impacto productivo y laboral.
Incompatibilidad con el RIGI: una misma inversión no podrá recibir al mismo tiempo los beneficios de ambos regímenes. Quedan afuera las inversiones financieras, de cartera y los bienes de cambio.
El detalle de la votación
El respaldo fue transversal a casi todas las bancadas. Los únicos dos votos negativos fueron los de los santacruceños José Carambia y Natalia Gadano. En la votación en particular, el Justicialismo propuso algunos cambios que no prosperaron, por lo que el acompañamiento en ciertos artículos no fue tan unánime.
Con la media sanción en el bolsillo, el expediente desembarca ahora en la Cámara de Diputados, donde el oficialismo y la oposición esperan un desenlace similar.