Mendoza revisa la boleta de la luz: el número que define si hay aumento
El Gobierno de Mendoza le puso una tarea al EPRE: revisar los números con los que se calcula la boleta de la luz. Hay un umbral del 7% que puede cambiarlo todo.
El Gobierno de Mendoza dio un paso que puede impactar directo en el bolsillo de los usuarios: instruyó al Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) a revisar los indicadores económicos con los que se define la tarifa de la luz en la provincia.
La medida quedó formalizada en el decreto 2161, publicado este viernes en el Boletín Oficial, y apunta a los cuadros tarifarios del Valor Agregado de Distribución (VAD), uno de los componentes que integran la boleta eléctrica, correspondientes a agosto de 2026.
El organismo regulador deberá analizar la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y determinar si alcanzó el umbral del 7% previsto en el mecanismo de actualización dispuesto por el decreto 1680/2024. Ese porcentaje es la llave que abre o cierra la puerta a una modificación de los cuadros tarifarios.
Por qué el Gobierno pidió revisar la tarifa
El motivo del análisis es concreto: para calcular algunos componentes del VAD de agosto se tomaron índices proyectados. Ahora, la instrucción es contrastar esos valores con los índices reales ya publicados y establecer si corresponde o no retocar las tarifas.
La decisión también se apoya en el proceso de audiencia pública que se llevó adelante. Según el decreto, las observaciones y disidencias planteadas en esa instancia fueron analizadas y respondidas en el informe técnico-regulatorio del EPRE, que concluyó que el procedimiento y la adecuación del VAD se ajustaban a la legislación vigente.
El EPRE ya trabaja en una revisión que llega hasta 2033
En paralelo, el organismo inició una revisión tarifaria y de inversiones que se extiende hasta 2033. Se trata de una instancia prevista en los contratos de concesión del servicio público de distribución eléctrica.
Ese proceso permite revisar las estructuras tarifarias vigentes para verificar que respondan a la evolución de la demanda eléctrica, a los requerimientos de inversión, a la calidad del servicio y a los avances tecnológicos incorporados al sistema eléctrico provincial.