Mendoza se prepara para lluvias intensas: la mochila que todos deberían tener lista
La Cruz Roja capacitó a familias mendocinas ante el Súper Niño, pero la mayoría no tiene lista la mochila de emergencia. ¿Qué debería guardar antes de que el agua llegue a su casa?
El Súper Niño ya dejó barrios anegados y calles inundadas en distintos puntos de Mendoza, y la pregunta que sobrevuela es cómo responder cuando el agua llega. En ese contexto, la Cruz Roja Argentina Filial Mendoza llevó adelante una capacitación con talleres comunitarios de primeros auxilios para que las familias sepan qué hacer ante una emergencia.
En diálogo con Noticiero Andino, Carla Tapia, coordinadora en Gestión de Riesgos de la Cruz Roja Filial Mendoza, explicó que el propósito es promover medidas concretas y evitar que la comunidad quede a merced del temporal. Entre las recomendaciones centrales aparecen tres ejes: armar un plan de acción familiar, conocer los sistemas de alerta temprana y preparar una mochila de emergencia.
Qué debe llevar la mochila de emergencia
La mochila no es un kit genérico: debe adaptarse a las necesidades de cada hogar. Según detalló Tapia, entre los elementos esenciales están la documentación personal, alimentos no perecederos, un botiquín de primeros auxilios, linterna, mantas, abrigo y otros artículos básicos para afrontar las primeras 72 horas de una emergencia.
También hay que contemplar las necesidades específicas de bebés, niños, personas con discapacidad o con requerimientos especiales, además de incluir lo necesario para el cuidado de las mascotas. Un punto clave: todos los integrantes de la familia deben saber dónde está guardada la mochila y en qué momento usarla.
La funcionaria aclaró que el objetivo no es generar alarma, sino fomentar una cultura de prevención frente a un fenómeno natural que tiene antecedentes en la región y responde a patrones cíclicos. Tener información confiable y saber cómo actuar puede marcar la diferencia ante una evacuación o una situación que obligue a abandonar temporalmente el hogar.
Qué dice el Servicio Meteorológico Nacional
Las previsiones del organismo anticipan que durante octubre, noviembre y diciembre las lluvias estarán por encima de la media y las temperaturas serán inferiores a los valores normales para la época. Es un cambio respecto de las primaveras más secas a las que está acostumbrada buena parte de la población mendocina, con precipitaciones ocasionales y largos períodos sin lluvias.
Mendoza cuenta con infraestructura para mitigar el impacto de las lluvias, como obras de contención aluvional, calles canal y canales de conducción de agua. Aun así, los riesgos varían según el territorio. En el piedemonte, la principal preocupación pasa por la posibilidad de flujos de barro y aluviones. En alta montaña, en tanto, se observa el riesgo de desprendimientos de rocas y flujos, fenómenos que pueden verse favorecidos por el ingreso de grandes cantidades de agua.
La respuesta no es solo individual
El escenario previsto también exige fortalecer el trabajo conjunto entre las instituciones responsables de la prevención y la respuesta ante emergencias. La articulación entre los distintos niveles de gobierno, los organismos de asistencia, las organizaciones no gubernamentales, las asociaciones barriales, las escuelas y las comunidades resulta clave para identificar fortalezas, detectar necesidades y definir qué funciones puede cumplir cada sector ante una contingencia.
La preparación, en definitiva, no depende únicamente de las obras de infraestructura ni de la capacidad de intervención de los equipos de emergencia. También requiere una comunidad informada, familias organizadas y canales de comunicación efectivos entre quienes deben actuar frente a una situación crítica.