Mendoza se queda con todo el Atuel y La Pampa con el daño: la advertencia de Lezcano
¿Qué pasó con el acuerdo de 1992 que la Corte Suprema homologó y que le garantizaba a La Pampa una parte de las regalías de Los Nihuiles? Lezcano apuntó contra el decreto que lo borró de un plumazo.
El exdiputado y expresidente de la Comisión de Ríos Interprovinciales de La Pampa, Jorge Lezcano, advirtió que el decreto 982/2026 dejó a la provincia sin un solo peso de las regalías hidroeléctricas de Los Nihuiles, que ahora quedan íntegramente en manos de Mendoza.
Lezcano conoce el expediente desde adentro. Entre 2015 y 2019 presidió la Comisión de Ríos Interprovinciales de la Cámara de Diputados pampeana y acompañó al entonces gobernador Carlos Verna y a la Fiscalía de Estado en las reuniones ante el Ministerio del Interior y en la audiencia pública que se hizo ante la Corte Suprema por el conflicto del Atuel.
“Conozco esta discusión desde siempre y profundicé en ella cuando me tocó representar, institucionalmente, a La Pampa en uno de los momentos más importantes de la defensa de nuestros recursos hídricos. Y por eso creo que esto no puede convertirse en una simple discusión de plata”, señaló.
Un río que la Corte ya declaró interjurisdiccional
El exlegislador recordó que el carácter interprovincial del Atuel no es una postura pampeana: fue la propia Corte Suprema la que lo estableció. Y fue ese mismo tribunal el que, años después, fijó un caudal mínimo permanente de 3,2 metros cúbicos por segundo en el límite entre Mendoza y La Pampa para intentar recomponer el ecosistema afectado.
“Decisión que jamás fue respetada”, apuntó Lezcano.
Según su lectura, el decreto del Gobierno de Milei “profundiza la situación de injusticia para La Pampa”. Y enumeró los antecedentes: más de cincuenta años de reconocimiento nacional a la participación pampeana en las regalías de Los Nihuiles y un acuerdo de 1992 entre Nación, Mendoza y La Pampa, aprobado por las legislaturas provinciales y homologado por la Corte Suprema, que contemplaba expresamente el pago de regalías a la provincia.
“Hoy, mediante un decreto, el Gobierno Nacional decide que La Pampa no reciba absolutamente nada”, sostuvo.
“Soberanía provincial”
Para Lezcano, el fondo del asunto excede la discusión jurídica sobre dónde están ubicadas las instalaciones hidroeléctricas. “Es una cuestión de soberanía provincial”, definió.
“El Atuel no puede ser interprovincial cuando hablamos del daño que produce la falta de agua en territorio pampeano y convertirse en exclusivamente mendocino cuando hablamos de la riqueza que esa misma agua permite generar. La incoherencia política de la Nación y el desprecio explícito por lo que dictamina la Justicia destruyen la institucionalidad de una manera inédita en Argentina desde la última dictadura hasta la fecha”, afirmó el referente de Identidad Peronista.
El exdiputado también cuestionó el momento elegido para la medida: ante la Corte Suprema sigue en trámite una causa iniciada por Mendoza contra el Estado Nacional vinculada justamente al régimen de regalías de Los Nihuiles. “Hay una controversia judicial que todavía no tiene sentencia definitiva. Sin embargo, al Gobierno que comanda Milei parece no importarle; decidió modificar unilateralmente una situación que llevaba más de medio siglo de vigencia y hacerlo, además, en momentos en que se avanza con una nueva concesión del sistema hidroeléctrico”, sostuvo.
Un reclamo que, dice, debe ser de todos
Lezcano pidió que la defensa del Atuel siga siendo una política de Estado sostenida por encima de las diferencias partidarias. “En esto no puede haber diferencias partidarias. Podremos discutir muchas cosas en La Pampa, puertas adentro, pero cuando están en juego nuestros recursos, nuestros derechos y nuestra soberanía provincial, tenemos la responsabilidad de estar todos del mismo lado”, remarcó.
“Primero privaron a La Pampa del escurrimiento natural del Atuel. Ahora pretenden privarnos también de nuestra participación en las regalías que, durante más de cincuenta años, nos fueron reconocidas. El agua, el ambiente, la producción y los derechos de La Pampa forman parte de una misma historia. Y esa historia nos obliga a seguir defendiéndonos”, agregó.
Y cerró con una advertencia sobre las consecuencias que, según él, tendrá la medida en el interior pampeano: “El nivel de improvisación compulsiva del Presidente se corresponde con las medidas espasmódicas de todo su gabinete. Parece que no solo están dispuestos a condenarnos a ser una zona de sacrificio, también quieren provocar una pobreza sistémica en las localidades que ya fueron despojadas de su derecho al agua”.