Merlo volvió a llenar sus tableros con jugadores de toda la región y de varios países de América Latina: tres torneos arrancaron al mismo tiempo y hay categorías para todos los niveles. Lo que pocos saben es qué pasa con los chicos de hasta 12 años que se sumaron a la competencia.
La Villa de Merlo quedó oficialmente convertida en la capital del ajedrez latinoamericano. La sexta edición del Torneo Internacional de Ajedrez Sub 2400 arrancó este viernes 6 de noviembre en las instalaciones del Parque Hotel, sobre Avenida del Sol, y las partidas seguirán durante todo el fin de semana, con jornadas previstas para el 6, 7 y 8.
El certamen se consolidó con los años como una cita de peso en el circuito y este 2026 redobla la apuesta: la organización dispuso tres competencias que se juegan en paralelo, de modo que cada nivel de juego encuentra su lugar en el tablero.
Tres torneos, un mismo salón
La categoría Profesional concentra a los tableros de mayor exigencia técnica y puntaje, los que pelean por los primeros puestos de la clasificación. A su lado se disputa el Aficionado Sub 1600, pensado para jugadores en plena escalada que buscan sumar experiencia y ranking.
El tercer frente es el Escolar, reservado a los talentos del futuro: chicos de hasta 12 años que dan sus primeros pasos en la competencia formal. Con esa estructura simultánea, el torneo garantiza espacio para todos los niveles y amplía la base de participación.
El antecedente que marca la vara
La magnitud del evento no es una promesa: la edición anterior reunió a maestros internacionales y a jugadores llegados de las Antillas Holandesas, Venezuela, Chile y Uruguay, además de representantes de diez provincias argentinas.
Para esta sexta entrega, la organización espera una repercusión todavía mayor, apalancada en la difusión que fue ganando el encuentro en el ambiente ajedrecístico. El respaldo local, regional e internacional al desarrollo del deporte es parte del sello que el torneo fue construyendo año tras año.
Con las partidas ya en marcha en el Parque Hotel, Merlo vuelve a mostrar que su tablero no es solo un atractivo turístico: es una sede que compite de igual a igual en el mapa del ajedrez latinoamericano.