Merlo vuelve a mirar a Córdoba: ahora le pide ayuda para la Carta Orgánica
¿Quién va a escribir las reglas con las que Merlo se gobernará en las próximas décadas? El Municipio ya eligió a sus primeros asesores y la pregunta por el rol del conocimiento local vuelve a quedar abierta.
La ciudad que discute cómo va a crecer hasta 2050 vuelve a apoyarse en profesionales de otra provincia para una decisión igual de estratégica. El Municipio avanza con un convenio con la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) para trabajar sobre la Carta Orgánica, la norma que definiría cómo se organiza y se gobierna Merlo en las próximas décadas.
El intendente Leonardo Rodríguez y el secretario de Gobierno y Deportes, Francisco Oviedo, se reunieron con Francisco Toledo y con Cristian Altavilla, abogado cordobés especializado en Derecho Público Municipal. En el encuentro se empezó a articular un acuerdo de cooperación técnica y académica con la UNC.
Altavilla integra el ámbito académico de Derecho Público Provincial y Municipal de la Facultad de Derecho de la UNC. Toledo, por su parte, también participa de actividades de formación en legislación municipal de esa casa de estudios.
Dos procesos que marcan el futuro
El antecedente es reciente. En febrero, cuando Villa de Merlo arrancó la discusión por su nuevo ordenamiento territorial con horizonte 2050, uno de los primeros reparos no fue sobre el contenido del proyecto sino sobre quién lo había elaborado: el diagnóstico inicial salió de profesionales de Córdoba, sin participación directa de especialistas merlinos o sanluiseños.
Siete meses después, la escena se repite en otro terreno. El ordenamiento territorial fija las reglas del crecimiento urbano, los usos del suelo, las densidades y la preservación ambiental. La Carta Orgánica, en cambio, sería la norma institucional fundamental del municipio: la que establece su propia organización y funcionamiento.
La coincidencia no es menor. Merlo cuenta con la Facultad de Turismo y Urbanismo de la UNSL, la Universidad Nacional de los Comechingones, colegios profesionales y técnicos que conocen desde hace años las particularidades de una ciudad atravesada por un crecimiento demográfico y urbano acelerado.
Qué lugar tendrá el conocimiento local
Durante las audiencias públicas del proceso territorial, el propio intendente Rodríguez reconoció que el proyecto todavía necesitaba incorporar miradas “sociales, culturales e identitarias propias de Merlo” y propuso sumar después a instituciones académicas, profesionales y vecinos.
La elección de la UNC tiene respaldo: es una universidad con trayectoria en Derecho Público y estudios municipales. El comunicado municipal señala que el convenio permitiría estudiar el territorio y el contexto local, generar diagnósticos y contar con asesoramiento jurídico especializado.
El punto que vuelve a instalarse no pasa por la capacidad de los profesionales cordobeses. Pasa por el lugar que ocupará el conocimiento producido en Merlo y en San Luis dentro de dos decisiones que van a marcar las próximas décadas.
En el caso de la Carta Orgánica, el proceso recién comienza: el Municipio anticipó que la propuesta será elevada al Concejo Deliberante para iniciar el debate legislativo. Queda por verse si en ese recorrido serán convocadas las universidades públicas de Merlo, los colegios profesionales, los especialistas locales y otras instituciones de San Luis.
Detrás de la procedencia de los asesores aparece una discusión más de fondo: cuánto del conocimiento acumulado en el propio territorio formará parte de las decisiones que definirán el Merlo de las próximas décadas.