Messi en la Casa Blanca: la visita a Trump que desató un análisis incómodo en Estados Unidos
La visita de Messi a Trump en la Casa Blanca fue analizada como un gesto político. ¿Qué dijo el prestigioso New York Times sobre el silencio del astro argentino y la “atmósfera surrealista” del encuentro?
La imagen de Lionel Messi en silencio detrás de Donald Trump, mientras el presidente hablaba de guerra, recorrió el mundo. Un prestigioso medio estadounidense analizó el significado político de ese encuentro y advirtió sobre las consecuencias que podría tener para el astro argentino. La visita del plantel campeón del Inter Miami a la Casa Blanca se dio en un contexto internacional de alta tensión, con Estados Unidos en el centro del conflicto en Medio Oriente.
El diario The New York Times, a través de su sección deportiva The Athletic, publicó un extenso artículo firmado por Paul Tenorio. Allí se hizo especial hincapié en el perfil que Messi mantuvo a lo largo de su carrera frente a la política. “Lionel Messi ha evitado con fama los momentos que chocan con la política y que podrían interpretarse como apoyos”, señaló la nota.
¿Un respaldo involuntario?
El medio remarcó la potente imagen del ingreso de Trump al salón caminando con Jorge Mas, el propietario del Inter Miami, sobre su hombro derecho y Messi, un paso detrás a su izquierda. Todo esto mientras sonaba “Hail to the Chief”, la tradicional marcha presidencial.
El artículo recordó que en los últimos años las visitas a la Casa Blanca se convirtieron en momentos de fuerte tensión política en un país cada vez más dividido. “Algunos equipos y jugadores optan por no participar”, subrayó el medio. Por eso, destacó que la presencia de Messi resultó significativa.
“Que Messi no lo hiciera y que ocupara el centro del escenario fue notable porque, fuera su intención o no, su presencia podría ser percibida como un respaldo al presidente”, analizó The New York Times. Sin embargo, la nota evitó apuntar directamente contra el ídolo argentino y puso el foco en el contexto político que rodeó el evento.
La atmósfera surrealista de la ceremonia
De acuerdo a la descripción del periódico, era “difícil separar deporte y política” en ese momento. “Pero no se equivoquen: no habría forma de evitar la política. Tan pronto como Messi ocupó su lugar en el escenario, Trump inauguró la ceremonia hablando durante varios minutos sobre la guerra de Estados Unidos en Irán”, advirtió el análisis.
En uno de los párrafos más contundentes, The NY Times describió la escena como inusual: “Se respiraba una atmósfera surrealista, con el atleta más famoso del mundo de pie junto a Trump mientras el presidente divagaba entre conversaciones políticas, debates sobre la acción militar estadounidense e incluso la historia del fútbol estadounidense”.
Según el análisis, tanto Messi como su equipo podrían recibir críticas de parte de un sector del público, especialmente de grupos de hinchas de izquierda dentro de la liga MLS. El artículo sugirió que la decisión de asistir no estaría exenta de consecuencias en términos de imagen.
El silencio estratégico de Messi
No obstante, el artículo también destacó que el capitán argentino logró evitar situaciones más incómodas durante la ceremonia. “Messi no habló durante el evento y su fluidez —o falta de ella— en inglés ha sido motivo de debate”, señaló el medio. Este silencio fue interpretado como una manera de no comprometerse verbalmente.
Durante el acto, Jorge Mas, Messi y el entrenador del Inter Miami, Javier Mascherano, le entregaron a Trump distintos regalos: una pelota, una camiseta del club y un reloj grabado. El propietario del club incluso posó con el presidente sosteniendo una camiseta con el número 47, mientras Messi sonreía y le entregaba el balón.
Uno de los párrafos que cierra el artículo reivindica la posición del 10 argentino tras una extensa vida en el centro de atención, aunque sin involucrarse en polémicas. “Ese último gesto, así como la presencia de Messi junto a Trump durante la ceremonia, sin duda quedará grabado en la memoria. Sin embargo, destacará porque Messi se esforzó mucho por evitar fotos similares a lo largo de su carrera”, concluyó el análisis de The New York Times.
(foto: Reuters)