Messi y San Juan: las cuatro visitas que dejaron tres goles y un pasaporte al Mundial
El adiós de Messi a la Selección dejó al desnudo una relación especial con San Juan. Pero hay un detalle de su paso por el Bicentenario que pocos recuerdan y que esta nota revela.
La noticia del adiós de Lionel Messi a la Selección Argentina reavivó el recuerdo de sus cuatro visitas a San Juan en cinco años. El Bicentenario de Pocito fue testigo de tres goles del 10 y de un pasaporte a Qatar 2022, en una historia que quedó grabada en la memoria de los cuyanos.
El primer capítulo: un amistoso con susto
El 27 de mayo de 2016, Messi pisó por primera vez el estadio sanjuanino. Fue en un amistoso ante Honduras, preparatorio para la Copa América Centenario. Argentina ganó 1-0 con gol de Higuaín, pero la noticia fue la lesión del capitán: un fuerte golpe en la zona lumbar de Oliver Morazán en el segundo tiempo lo obligó a salir. Lo atendieron en el CIMAC y no pasó a mayores.
La revancha por Eliminatorias
Ese mismo año, tras la caída en la Copa Centenario y el amague de renuncia, la Selección volvió al Bicentenario para enfrentar a Colombia por las Eliminatorias rumbo a Rusia 2018, con Edgardo Bauza como entrenador. Fue victoria contundente por 3-0, con gol de Messi, Pratto y Di María. El 10, con su jopo teñido y una rebeldía a flor de piel, encabezó la recordada conferencia en la que el plantel anunció que no hablaría más con la prensa, tras la filtración de supuestos problemas con Pocho Lavezzi.
La goleada ante Nicaragua
En junio de 2019, Argentina se preparaba para la Copa América de Brasil y eligió San Juan para su último ensayo. El rival fue Nicaragua y la Selección se dio un festín: 5-1 con dos goles de Messi, dos de Lautaro Martínez y uno de Roberto Pereyra.
El broche de oro: el Superclásico
La cuarta y última visita fue en noviembre de 2021, y no pudo ser más especial: el Superclásico Sudamericano ante Brasil, también en el Bicentenario. Terminó 0-0, pero para Argentina significó el pasaporte a Qatar 2022, sin saber aún lo que ocurriría un año después.
San Juan disfrutó de Messi en cinco años, lo vio cuatro veces, festejó tres goles suyos y fue parte del camino al título mundial. Una historia intensa, llena de magia, que tuvo al estadio de Pocito como escenario privilegiado del mejor jugador de la historia.