Metán: filman a los motociclistas que corren picadas en pleno centro y los vecinos ya no aguantan los estruendos
Motociclistas a toda velocidad por el centro de Metán, filmados por los propios vecinos: los videos muestran las carreras en la calle Juana Azurduy y el ruido ensordecedor de los escapes libres. Qué piden los residentes para frenar las picadas.
Los vecinos de Metán volvieron a encender las alarmas por las picadas de motos que se corren a toda velocidad en el corazón de la ciudad. Las imágenes, filmadas por los propios residentes, muestran a varios motociclistas compitiendo en la vía pública, sin respetar las normas de tránsito ni la circulación del resto de los vehículos.
La competencia quedó registrada en la calle Juana Azurduy, en el tramo que va entre Mitre y Güemes, según reportó el sitio El Bueno y el Malo. En ese sector, los conductores fueron captados en plena carrera, exponiendo a cualquiera que pasara por ahí en ese momento.
El ruido que no deja dormir
Más allá del peligro físico que implican las carreras callejeras, los vecinos pusieron el foco en otro problema que se repite noche tras noche: el ruido. Los rodados involucrados tienen caños de escape modificados y libres, lo que genera estampidos y un nivel de sonoridad altísimo durante estas pruebas no autorizadas.
El malestar no es nuevo, pero los registros audiovisuales volvieron a ponerlo sobre la mesa. Los residentes del sector sostienen que la situación se torna insoportable en determinados horarios y que ya no se trata solo de una molestia: temen que en cualquier momento ocurra un hecho de mayor gravedad.
El pedido concreto a las autoridades
Con los videos como prueba, los vecinos reclamaron un aumento de los controles nocturnos por parte del municipio y de las fuerzas de seguridad. El objetivo es doble: identificar a los responsables de las infracciones y, sobre todo, frenar estas competencias antes de que haya que lamentar una tragedia.
El caso de Metán se suma al debate que se da a nivel provincial, donde se discuten proyectos para poner un freno a las picadas que se repiten en distintos puntos de Salta. Mientras tanto, en el centro de la ciudad, los motores siguen rugiendo y los vecinos esperan respuestas.