Metán: un motociclista encapuchado arrojó bombas incendiarias y dos vecinas no encuentran explicación
Una vecina de Metán escuchó un estruendo, vio llamas en el garaje de su casa y llamó a la policía. Horas después, otra mujer apagaba el fuego con una pava de agua. Las cámaras captaron al mismo sujeto en ambas escenas, pero nadie entiende el motivo.
Un hombre en moto y con casco atacó con focos con combustible al menos tres viviendas del barrio Armada Argentina, conocido como 157 Viviendas, en Metán. Los hechos ocurrieron en la madrugada del martes y quedaron registrados por las cámaras de seguridad de una de las damnificadas.
Según se observa en las imágenes, el sujeto circulaba en una moto con casco de protección colocado y, en un momento, enciende y arroja uno de los elementos contra la casa de Aida Mansilla. La mujer relató que el ataque comenzó allí: “En mi casa es adonde tiró primero ese foco con una especie de mecha de trapo que, para mí, contenía querosén. El elemento cayó en la parte de garaje; yo escuché un estruendo por los vidrios del foco que se rompieron y vi las llamas que eran tremendas”.
Mansilla contó que se asustó mucho y llamó a la policía, que llegó en menos de diez minutos. “Recién me animé a abrir la puerta y salir. Por suerte no provocó un incendio. Esto es algo muy peligroso y triste”, agregó.
Los otros dos ataques de la misma madrugada
Tras el primer episodio, se registraron dos ataques más alrededor de la 1.30 de la madrugada, también del mismo día, en viviendas ubicadas sobre la calle Ara Storni, en la manzana 26 del barrio Armada Argentina.
Carina Corbalán, otra de las vecinas afectadas, describió el momento en que despertó: “Estaba durmiendo, me desperté por un ruido y vi las llamas en la pared del frente de mi casa. Había un fuerte olor a querosén o gasoil. Inmediatamente salí a apagar el fuego con una pava con agua y vi el foco que habían tirado y no logró romperse porque pegó en el césped”.
En diálogo con El Tribuno, Corbalán expresó su temor y la falta de respuestas: “Me da mucho miedo todo lo que pasó. Hablé con mi vecina, con quien me separa una casa, porque no encontramos ninguna explicación de por qué esta persona en moto arrojó los focos con combustible. No es una broma, ni un juego y aparentemente se trata de un hombre mayor. Además, ninguna de las dos tiene problemas con nadie para justificar esto que pasó. No le encontramos una explicación lógica”.