Micaela García: vuelve el juicio que su papá esperó casi diez años, y confesó qué le pasa de noche
Néstor García esperó casi diez años para volver a sentar a Néstor Pavón en el banquillo. A días del juicio confesó que no puede dormir de corrido y apuntó contra un pedido que la Justicia resolvió demasiado rápido.
La Justicia de Entre Ríos volverá a poner bajo la lupa la responsabilidad de Néstor Pavón en el femicidio de Micaela García. El nuevo debate arrancará el jueves 29 de octubre en el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay y se extenderá a lo largo de ocho jornadas.
La instancia llega por orden de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que dispuso revisar el caso y someter al acusado a un nuevo proceso, esta vez como presunto coautor del crimen de la joven entrerriana.
A casi una década del hecho, la familia llega a esta etapa con una mezcla de expectativa y desgaste. Néstor García, padre de Micaela, y Andrea Lescano, la mamá, trabajan en la preparación de los argumentos para el debate.
“Hace varias noches que no estoy pudiendo dormir de corrido”
En la antesala del juicio, García describió el estado en el que vive estos días. “Desde hace días que no duermo”, le dijo a la agencia Noticias Argentinas.
Y amplió: “Hace varias noches que no estoy pudiendo dormir de corrido y creo que va a seguir así de acá hasta que termine el juicio. Con Andrea, la mamá de Mica, estamos permanentemente con este caso en la cabeza”.
Cómo será el debate y qué se buscará determinar
Las audiencias se desarrollarán los días 29 y 30 de octubre y 2, 3, 6, 9, 10 y 11 de noviembre, desde las 9. El tribunal estará presidido por Santiago Nicolás Brugo y lo integrarán Maximiliano Otto Larroca Rees y Nicolás José Gazali.
El objetivo del proceso es establecer si Pavón tuvo participación directa en el secuestro, el abuso sexual y el asesinato de Micaela. En el primer juicio, en 2017, había recibido una pena de cinco años de prisión por encubrimiento, condena que ya cumplió.
La revisión se abrió a partir de apelaciones extraordinarias presentadas por los fiscales y la querella. La Corte Suprema consideró que correspondía un nuevo debate sobre la responsabilidad penal del acusado.
Las críticas de la familia a los tiempos de la Justicia
García apuntó contra la demora con la que avanzó la causa y señaló a la Justicia entrerriana como el principal escollo. “Si bien la Corte Suprema tardó, la demora mayor se produjo en la Justicia de Entre Ríos, ahí está el gran problema”, sostuvo.
El padre de Micaela recordó además que las apelaciones de la querella fueron rechazadas una tras otra, mientras que el pedido de libertad condicional de Pavón se resolvió con celeridad. “Presentábamos apelaciones y las rechazaban, pero es llamativo que el pedido de libertad condicional de Pavón lo resolvieron muy rápido y hasta le aceptaron una camioneta como fianza cuando no es habitual. Parecía que con nosotros siempre había una traba”, expresó.
La familia había reclamado que Pavón continuara detenido con prisión preventiva hasta el nuevo juicio, pero el planteo no prosperó: la Justicia entendió que no se habían acreditado riesgos de fuga ni de entorpecimiento del proceso.
Pavón vive en Santiago del Estero y, según contó García, se había dispuesto que se radicara en Gualeguay 20 días antes del inicio de las audiencias.
Más allá de las críticas, el padre de la joven mantiene la esperanza de que esta instancia permita esclarecer la responsabilidad del acusado. “Tenemos esperanza de que se resuelva la pena y que la Justicia de la provincia dé una muestra de que los entrerrianos podemos confiar, porque hoy eso no sucede”, manifestó.
Y agregó: “De nuestra parte haremos todo el esfuerzo que haya que hacer para que Mica tenga la justicia que merece”.
Qué pasó con Micaela y cómo fueron las condenas
Micaela García tenía 21 años y militaba en el Movimiento Evita. El 1 de abril de 2017 fue interceptada en Gualeguay por Sebastián Wagner y Néstor Pavón. Una semana después, su cuerpo apareció con signos de violencia física y agresión sexual.
Wagner, que tenía antecedentes por violación y estaba en libertad condicional cuando ocurrió el femicidio, fue condenado a prisión perpetua en octubre de 2017. Pavón recibió cinco años de cárcel por encubrimiento y Gabriel Ignacio Otero resultó absuelto.
La revisión de la condena de Pavón fue lo que habilitó que vuelva a ser juzgado por su presunta participación directa en el crimen. Para la familia, que hace años pide una investigación integral, este nuevo proceso es una instancia decisiva.
La Ley Micaela y la caída de las capacitaciones
El femicidio impulsó la sanción de la Ley Nacional 27.499, conocida como Ley Micaela y promulgada el 10 de enero de 2019. La norma establece la capacitación obligatoria en género y violencia de género para quienes se desempeñan en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
García también cuestionó cómo se aplica esa ley y afirmó que las capacitaciones bajaron en los últimos años. “En 2023 hacíamos entre seis y siete talleres por semana, hoy estamos en dos por mes”, señaló.
Para el padre de Micaela, si bien existe interés en la temática, las políticas de formación no ocupan un lugar prioritario, y criticó la falta de capacitaciones en distintos ámbitos del Estado.