Miel santiagueña: el plan para multiplicar colmenas en el monte y apuntar al exterior
La apicultura santiagueña tiene un plan para crecer y salir al mundo, y los pequeños productores del interior aparecen en el centro de la estrategia. Qué se definió en la reunión entre el CES y Coopsol y por qué puede cambiarle las cuentas a las familias rurales.
La apicultura de Santiago del Estero dio un paso en su hoja de ruta para ganar volumen y llegar a compradores del exterior. El Consejo Económico y Social (CES) y la cooperativa Coopsol avanzan en una estrategia para ampliar la cantidad de colmenas, sumar tecnología y abrir nuevas oportunidades de exportación.
La iniciativa forma parte del Plan Estratégico de desarrollo productivo que impulsa el gobernador Elías Suárez, con atención puesta en los pequeños productores y en las economías regionales.
El encuentro se realizó en la sede del CES, en el décimo piso de la Torre Belgrano, y lo encabezó el secretario ejecutivo del organismo, Miguel Mandrille, junto a los secretarios adjuntos Adrián Suárez y Ricardo Sosa. También estuvieron el asesor Castor López y el responsable administrativo Diego Contreras. Por la cooperativa participó su presidente, René Sayago.
Según se informó, la reunión sirvió para analizar herramientas concretas con el fin de fortalecer la actividad apícola, aumentar la capacidad de producción y consolidar un modelo que integre a las familias rurales con el comercio exterior.
Dónde están las cuencas melíferas
Uno de los avances centrales fue la identificación de cuencas melíferas en más de media docena de departamentos de la provincia, donde la cooperativa ya trabaja y existe margen para producir más.
Ese relevamiento permitirá conocer con mayor precisión las posibilidades del monte nativo, definir zonas estratégicas para instalar nuevas colmenas y proyectar inversiones.
Los cuatro ejes del plan
Del encuentro surgieron cuatro líneas de acción. La primera apunta a ampliar la producción: sumar colmenas activas y reforzar la capacidad de los establecimientos apícolas.
La segunda busca incorporar nuevos productores, con capacitaciones y la participación de familias rurales a través del asociativismo cooperativo.
La tercera es investigación y desarrollo: avanzar en estudios de mejoramiento genético de abejas para lograr mayor productividad y resistencia a las condiciones climáticas del Gran Chaco.
La cuarta línea es financiamiento y agregado de valor, con evaluación de herramientas crediticias, equipamiento e infraestructura para mejorar producción, procesamiento y comercialización de miel desde el propio territorio provincial.
La idea es que la actividad no se quede en la extracción de miel, sino que desarrolle una cadena de valor con más oportunidades económicas para las comunidades del interior.
La experiencia de Coopsol en mercados exigentes
Durante la reunión, Sayago expuso la trayectoria de Coopsol y su experiencia en la comercialización internacional de mieles orgánicas y de comercio justo.
La cooperativa es un caso relevante de organización productiva: vincula a pequeños apicultores con mercados que exigen calidad, trazabilidad y cumplimiento de estándares internacionales.
Ese modelo demuestra que la producción santiagueña puede competir en segmentos especializados del comercio mundial, aprovechando la flora nativa y los sistemas de producción sustentables. El desafío es ampliar esa experiencia, sumar nuevas familias productoras y desarrollar variedades que diversifiquen la oferta exportable.
Monte nativo, ambiente y arraigo rural
La actividad apícola tiene un vínculo directo con la conservación del ambiente. La miel ligada a la flora del monte nativo ofrece oportunidades económicas compatibles con la preservación de la biodiversidad, siempre que se desarrolle bajo prácticas de manejo sustentable.
Las autoridades del CES coincidieron en que la apicultura no es solo una alternativa comercial: también es una herramienta para fortalecer el arraigo rural y generar ingresos en comunidades del interior provincial.
Que más familias se sumen a la producción mediante cooperativas y esquemas asociativos es un factor importante para distribuir las oportunidades de desarrollo en distintas regiones de Santiago del Estero.
El marco del Plan Estratégico provincial
La reunión se inscribe en la política de planificación productiva que impulsa el Gobierno provincial, encabezado por Elías Suárez, a través del Consejo Económico y Social.
El organismo se consolida como un espacio de articulación entre el sector público, las organizaciones productivas y los distintos actores económicos, con el propósito de transformar diagnósticos y propuestas en iniciativas de desarrollo territorial.
En ese marco, el fortalecimiento de la apicultura se vincula con uno de los objetivos de la Agenda Estratégica provincial: diversificar la producción, generar valor agregado en origen y ampliar las oportunidades de empleo genuino e inclusivo.
La articulación con Coopsol permite vincular la experiencia de una cooperativa con presencia internacional con las herramientas de planificación, asistencia técnica y financiamiento que puedan impulsarse desde el Estado.
El desafío será convertir estas propuestas en resultados concretos: más colmenas, mayor volumen de miel, nuevos productores capacitados, inversiones y una presencia creciente de Santiago del Estero en los mercados internacionales.
Una oportunidad para el interior
El crecimiento de la producción apícola puede convertirse en una alternativa de desarrollo para numerosas localidades del interior, sobre todo en regiones donde el monte nativo es un recurso fundamental para la economía de las familias rurales.
La expansión de la actividad permitiría complementar otras producciones regionales y fortalecer un esquema de desarrollo basado en el aprovechamiento responsable de los recursos naturales.
La reunión entre el CES y Coopsol deja planteada una hoja de ruta que combina producción, ciencia, asociativismo, financiamiento y exportaciones. El próximo paso será traducir el potencial de las cuencas melíferas en inversiones, empleo y crecimiento sostenido para los pequeños productores.