Mijno reveló lo que muchos docentes chaqueños callan: el dato que sacude al sector
Un dirigente sindical chaqueño lanzó una advertencia que sacude al sector docente: la pérdida de poder adquisitivo ya tiene un número concreto y, según dijo, la cláusula gatillo dejó de aplicarse. Lo que reveló sobre cómo sobreviven los maestros hoy.
El secretario general de Sitech, Eduardo Mijno, encendió la alarma en una entrevista con Radio Natagalá: los docentes chaqueños perdieron entre un 35% y un 40% de su poder adquisitivo y, según denunció, la cláusula gatillo dejó de aplicarse. La situación, dice, es peor que en años anteriores.
Mijno, referente sindical con décadas en el sector, no dudó en calificar el presente como el más crítico: «Si antes decíamos estábamos mal, bueno, ahora estamos sumamente peor». Sus declaraciones apuntan directo al corazón del conflicto salarial que mantiene en vilo a los trabajadores de la educación.
Un retroceso que duele en el bolsillo
El dirigente fue contundente al describir el impacto de la inflación en los sueldos docentes. Aseguró que la evolución de los ingresos no acompañó el ritmo de los precios y esa brecha se tradujo en una pérdida concreta de capacidad de compra. «Si vos perdés el 35% al 40%, objetivamente el 35% al 40% del poder adquisitivo, está claro que el conflicto va a estar y está claro que está absolutamente peor que años anteriores», sostuvo.
Para Mijno, el salario es un componente central de las condiciones laborales y su deterioro condiciona cualquier discusión sobre el sistema educativo.
Cláusula gatillo: la deuda pendiente
Uno de los ejes del reclamo sindical es la aplicación de la cláusula gatillo, mecanismo que ajusta los salarios según la inflación. Según Mijno, se aplicó durante un tiempo pero luego se interrumpió, generando una pérdida adicional. «La cláusula de gatillo solamente es recomponer el sueldo de acuerdo a la inflación», explicó.
El sector reclama el cumplimiento de cinco cláusulas gatillo correspondientes a cinco trimestres. Ni siquiera tomando como referencia los índices oficiales de inflación, afirma, los ingresos docentes lograron recuperar lo perdido.
Docentes que salen a vender tortillas
La situación salarial tiene consecuencias directas en la vida cotidiana de los educadores. Mijno lo graficó sin vueltas: «Si tenés 35% menos de poder adquisitivo, está claro que el docente, aparte de ser docente, está vendiendo la tortilla, está vendiendo caramelo, está vendiendo ropa, está vendiendo toda otra cuestión, dedicado a otra cuestión para poder subsistir».
Esa necesidad de complementar ingresos con otras ocupaciones refleja el grado de deterioro que atraviesa el sector.
Falta de diálogo y paritaria ausente
Mijno también apuntó contra la ausencia de reuniones periódicas entre las autoridades provinciales y los gremios docentes. Aseguró que, tras una primera instancia al comienzo de la gestión, prácticamente no volvieron a producirse encuentros con funcionarios de las áreas de educación y economía.
El dirigente vinculó la falta de resolución de los reclamos económicos con las limitaciones para discutir otros aspectos del sistema educativo. Remarcó que los representantes gremiales deben responder primero a las demandas de los trabajadores y que la discusión sobre calidad educativa requiere, antes, abordar las condiciones económicas.
Consultado sobre si la situación podría empeorar, Mijno relacionó el escenario con las políticas del gobierno nacional y las decisiones provinciales, y advirtió que las condiciones tenderán a mantenerse desfavorables si no se modifican.