Formosa apuntaba a diversificar su economía con dos proyectos de piscicultura. Lo que ya producen el pacú y la tilapia, y el número que sorprende en el Parque Industrial.
En Formosa hay dos proyectos que avanzan en paralelo y que apuntan a un mismo objetivo: producir pescado de calidad en la provincia. Por un lado, la reproducción de pacú en el Polo Científico, Tecnológico y de Innovación. Por el otro, la cría intensiva de tilapia en el Parque Industrial. Ambas iniciativas buscan diversificar la economía formoseña y generar proteína de alto valor nutricional.
Los dos emprendimientos se apoyan en recursos y conocimiento disponibles en el territorio, aunque funcionan con lógicas distintas. El primero se concentra en la especie autóctona y en transferir tecnología a pequeños productores. El segundo apuesta al engorde intensivo con miras comerciales.
Pacú: producir juveniles para que otros críen
En el Polo Científico, la Secretaría de Ciencia y Tecnología pone el foco en el Centro de Investigación y Reproducción Artificial de la Ictiofauna del río Paraguay. Allí se producen juveniles de pacú destinados a pequeños productores de la provincia.
El ingeniero Lino Abdón Princich, director de Promoción y Vinculación Científica y Tecnológica, señaló: “Uno de los principales desafíos para la cría de pacú es garantizar la disponibilidad de juveniles para su posterior engorde, ya que su reproducción en cautiverio requiere procedimientos especializados de laboratorio”.
Del proceso participan jóvenes formoseños capacitados en la preparación de reproductores, la fertilización, la incubación y la cría de larvas. La infraestructura del centro permite captar agua de lluvia y de escurrimiento para abastecer los estanques.
Los resultados de 2026 muestran avances concretos: hubo una reproducción exitosa a fines de enero y la siembra en estanques se realizó en febrero. Hoy se contabilizan unos 1000 ejemplares de 35 gramos y otros 350 de alrededor de 100 gramos. Con esos números, el proyecto avanza en la validación tecnológica del sistema.
La idea de fondo es que la piscicultura se sume como actividad complementaria en las chacras. Los excedentes agrícolas pueden servir de alimento para el pacú, que a su vez se transforma en proteína de alto valor biológico, con destino al consumo familiar y a una futura comercialización.
Tilapia: cinco tanques y una meta de 5000 kilos
En el Parque Industrial de Formosa, la ingeniera Daniela Ayala lleva adelante un sistema de producción intensiva de tilapia, una especie de ciclo productivo corto y buenas perspectivas de venta.
Su experiencia arrancó con una pasantía universitaria y luego pasó a la producción en piletas. “Tiene que haber una forma de hacer piscicultura que no requiera tanta inversión”, recordó Ayala sobre la idea que dio origen a su emprendimiento, con el que llegó a producir 1000 tilapias.
Hoy el proyecto cuenta con cinco tanques de lona de PVC de 23 mil litros cada uno. Tres están en funcionamiento, con aproximadamente 3000 peces en etapa de engorde. La capacidad del sistema permite llegar a 5000 peces por ciclo productivo, con el objetivo de alcanzar una producción anual de 5000 kilos de pescado.
El emprendimiento dispone de sistemas de aireación, instrumentos para controlar la calidad del agua y equipamiento de conservación. Además, recibe acompañamiento técnico de distintas áreas del Ministerio de Economía, que la asesoraron en la compra de equipos, en la validación del sistema productivo y ahora en la formalización ante las autoridades competentes.
Los ciclos de engorde de tilapia se organizan en un plazo de seis a ocho meses. A eso se suma el valor agregado: elaboración de filetes congelados, hamburguesas y empanadas de pescado.
En paralelo, se trabaja en la vinculación comercial con el Programa Soberanía Alimentaria Formoseña, una alternativa para ampliar los canales de venta y acercar estos productos a las familias de la provincia.
Una matriz productiva que empieza a moverse
La piscicultura se perfila como una opción para diversificar la matriz productiva de Formosa. El aprovechamiento de los recursos naturales, las capacidades científicas y la infraestructura tecnológica permiten impulsar actividades con nuevas oportunidades económicas y ampliar la oferta de alimentos producidos localmente.
La articulación entre conocimiento, producción y comercialización fortalece el entramado productivo provincial. También promueve la participación de pequeños productores y emprendedores, el agregado de valor en origen y la generación de ingresos.
Con esos proyectos en marcha, la piscicultura contribuye al desarrollo económico de Formosa y al fortalecimiento de la soberanía alimentaria, con posibilidades de crecimiento y arraigo para las familias formoseñas.