Milagro en el aire: la azafata que sobrevivió a un choque mortal siendo expulsada del avión
Una azafata sobrevivió de manera milagrosa tras ser expulsada a más de 100 metros en un choque aéreo que dejó dos pilotos muertos. ¿Cómo logró salir con vida cuando todo indicaba lo contrario? Los detalles del asiento secreto que fue clave y la dramática investigación por el error que desató la tragedia.
Una azafata de Air Canada protagonizó una historia de supervivencia extrema tras un choque aéreo en Nueva York. Solange Tremblay fue hallada a más de 100 metros de la aeronave, aún sujeta a su asiento, después de que el vuelo en el que viajaba embistiera un camión de bomberos. El accidente, ocurrido el domingo por la noche en el aeropuerto LaGuardia, dejó un saldo trágico de dos pilotos fallecidos y decenas de heridos.
El vuelo 8646 de Jazz Aviation, operando para Air Canada Express, se aproximaba para aterrizar cuando impactó de lleno contra un vehículo de la Autoridad Portuaria que cruzaba la pista 4. El siniestro se registró cerca de las 23:40 y su violencia destrozó la parte delantera del avión y redujo el camión a chatarra.
El secreto detrás de la supervivencia
La clave para la increíble supervivencia de Tremblay estuvo en su ubicación. La azafata ocupaba el “asiento de salto”, un asiento especial reforzado y con arnés de cuatro puntos ubicado detrás de los pilotos. Su hija, Sarah Lepine, relató a medios canadienses que su madre fue encontrada aún sujeta a ese asiento, a una distancia que superaba los 100 metros del lugar del impacto.
El especialista en seguridad aérea Jeff Guzzetti, ex investigador federal de accidentes, explicó la robustez de este tipo de asientos. “Es un asiento muy robusto, diseñado para soportar cargas de choque mayores porque se necesita que la azafata pueda ayudar a evacuar a los pasajeros después de un accidente”, detalló al New York Post.
La hija de la azafata no duda en calificar lo sucedido de milagro. “Lo que le pasó es un milagro total. Definitivamente tiene un ángel de la guarda”, aseguró Lepine. Tremblay sufrió múltiples fracturas en una pierna y debió ser sometida a una cirugía, pero su vida no corrió peligro.
Caos, destrucción y un video estremecedor
A bordo del avión siniestrado viajaban 72 pasajeros y cuatro tripulantes, sumando 76 personas. Tras el choque, 41 de ellas debieron ser hospitalizadas, aunque la mayoría presentaba heridas leves. Los pilotos Antoine Forest y Mackenzie Gunther no lograron sobrevivir al violento impacto.
Un video capturó el instante preciso de la colisión, mostrando cómo el jet se lleva por delante al camión de bomberos. Las imágenes posteriores revelaron la escena desoladora: la aeronave permanecía en la pista con su trompa completamente destrozada y apuntando hacia el cielo.
La pasajera Rebecca Liquori ofreció un testimonio vívido del momento del accidente. Relató que el avión sufrió turbulencias durante el descenso, frenó bruscamente y luego se escuchó un estruendo ensordecedor. “Todo el mundo simplemente saltó de sus asientos. Algunos se golpearon la cabeza, otros estaban sangrando”, narró a News12 Long Island.
Los sobrevivientes se ayudaron entre sí para evacuar deslizándose por un ala del avión. “Estoy feliz de estar viva”, expresó Liquori, quien viajaba de regreso de un baby shower en Montreal. “Nunca pensé que un vuelo de una hora que he hecho incontables veces… terminaría así”.
¿Un error en la torre de control?
La investigación apunta a un posible error humano. El camión de bomberos había recibido autorización para cruzar la pista mientras respondía a una emergencia en otro avión. Sin embargo, las transmisiones de audio revelan la desesperación de un controlador aéreo intentando evitar la tragedia.
“Deténgase, deténgase, deténgase, Camión 1. Deténgase, deténgase, deténgase”, se escucha decir al controlador. “Deténgase, Camión 1”. Inmediatamente después, el mismo controlador intenta desviar frenéticamente al avión que se aproximaba. Tras el choque, el controlador admitió que “se equivocó”.
No obstante, las autoridades investigadoras piden cautela. Jennifer Homendy, presidenta de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) de Estados Unidos, advirtió que es “demasiado pronto” para culpar solo al controlador. Homendy sugirió que probablemente hubo “múltiples fallas” que condujeron a la tragedia.
“En todas nuestras investigaciones encontramos que no es un solo error el que lleva a una tragedia terrible”, afirmó la titular de la NTSB. La investigación oficial, que determinará las causas exactas, se encuentra en sus etapas iniciales.
Este accidente marca un triste hito: se trata del primer choque fatal ocurrido en el aeropuerto LaGuardia en 34 años, según confirmó Kathryn Garcia, directora ejecutiva de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey.