Milán, otra vez en llamas: 1000 encapuchados arrasaron la vía Torino
Milán vivió otra jornada de caos: 1000 encapuchados saquearon comercios en la vía Torino y se enfrentaron a la Policía. La premier Meloni convocó una reunión de seguridad para el lunes. ¿Qué pasó en Bolonia, el punto más violento?
Grupos de jóvenes encapuchados volvieron a convertir el centro de Milán en un campo de batalla este domingo, con saqueos, destrozos y choques con la Policía. La jornada se sumó a una ola de protestas contra el alto costo de vida que ya había tenido episodios de tensión horas antes en las inmediaciones del Duomo.
El foco más grave se registró en la vía Torino, donde alrededor de 1000 jóvenes volcaron cestos de basura, destrozaron el mobiliario de los bares y dañaron motos y bicicletas, además de romper las vidrieras de varios comercios.
En esa misma calle, un grupo irrumpió en un local de una reconocida cadena de supermercados, agredió a un guardia de seguridad que intentó frenarlos y causó destrozos, según consignó el Corriere della Sera.
La palabra del alcalde
El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, afirmó haber visto “ciudadanos atemorizados” por los hechos. Y agregó: “Esto ocurre en otras ciudades del mundo”. También se mostró preocupado porque “se trata de un fenómeno nuevo, que tiene su origen en el contexto internacional y se alimenta de él”.
La premier italiana, Giorgia Meloni, convocó para el lunes una reunión de seguridad para abordar la situación. Calificó a los responsables de los disturbios como “vándalos que aprovechan las manifestaciones para sembrar el caos, atacar a quienes garantizan la seguridad y tomar ciudades”.
Segundo día de incidentes
La tensión se había trasladado a Milán durante la tarde del domingo, en el marco de una movilización estudiantil convocada en distintas ciudades por los bajos salarios y la precariedad laboral.
Efectivos de seguridad intentaron desalojar a los manifestantes encapuchados de la Galería Vittorio Emanuele II, una galería comercial situada a un lado de la plaza de la catedral. La violencia luego se desplazó a la plaza frente al Duomo, donde la Policía lanzó gases lacrimógenos después de ser atacada con piedras y otros objetos.
Las tiendas bajaron las persianas y los turistas huyeron del centro. La estación central de metro del Duomo se cerró durante los enfrentamientos, que dejaron varios heridos y numerosas detenciones.
Bolonia, el epicentro más violento
Sin embargo, los incidentes más graves se registraron frente a la estación ferroviaria de Bolonia, donde grupos de jóvenes encapuchados lanzaron piedras, botellas de vidrio y otros elementos contra los agentes. La respuesta policial incluyó gases lacrimógenos y camiones hidrantes, como ya había ocurrido en el norte de Italia.
En la plaza Medaglie d’Oro, frente a la estación, los manifestantes derribaron decenas de bicicletas de alquiler y usaron vallas metálicas para obstaculizar el avance policial. El aire quedó impregnado de gases lacrimógenos mientras los enfrentamientos se extendían hacia las avenidas circundantes y la céntrica Via Indipendenza.
Las autoridades informaron que al menos siete personas fueron detenidas durante los disturbios, mientras otros jóvenes fueron interceptados en las inmediaciones de los viales de circunvalación. La zona de la estación quedó bajo un fuerte dispositivo de seguridad, con agentes equipados con cascos y escudos antidisturbios.
El espejo de Francia
Francia, el país liderado por Emmanuel Macron, amaneció el domingo con los estragos de uno de los días de disturbios más violentos de los últimos años. Las protestas —también contra los altos costos de vida— dejaron un manifestante muerto, cientos de policías heridos y cerca de 1800 detenidos.
Las manifestaciones que se extendieron por todo el país degeneraron en disturbios el sábado: se incendió un ayuntamiento en Limoges, se saquearon tiendas y se cubrieron edificios con grafitis, mientras grupos violentos se enfrentaban a la policía en distintas ciudades.
Un manifestante falleció tras sufrir un paro cardíaco durante las protestas en París, donde la policía realizó un número récord de 855 detenciones.
Más de medio millón de personas se sumaron a las marchas en decenas de ciudades, lo que supuso la confluencia de un movimiento estudiantil que lleva un mes en marcha con un descontento social más amplio.
Mientras cientos de miles se manifestaban pacíficamente, grupos marginales violentos atacaron edificios públicos, saquearon tiendas de lujo y supermercados y atacaron vehículos policiales y a los agentes.
Los disturbios aumentaron la presión sobre Macron y su Gobierno. En un mensaje televisado de menos de 10 minutos el domingo, el jefe de Estado pidió no confundir a los alborotadores con los cientos de miles de personas que marcharon “en paz” el fin de semana contra el encarecimiento de la vida.
“Quienes destruyeron deben pagar, quienes saquearon deben indemnizar”, dijo el presidente francés, quien aseguró que “se garantizará total transparencia”. “Todos sentimos esta noche rabia y vergüenza (...) Ver las calles de nuestras ciudades devastadas de este modo es insoportable”, lamentó el mandatario, quien prometió “ayudas rápidas” y expresó su “apoyo” a los comerciantes y artesanos afectados por los saqueos.
Con información de AFP y ANSA.
Nuova giornata di guerriglia a Milano. Gruppo di incappucciati assalta negozi in via Torino. pic.twitter.com/BBI4x47NJH
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Assaltato Carrefour di Via Torino a Milano. pic.twitter.com/B93fHVols3
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Tensione in via Torino. Il poliziotto al giovane: "Che stai filmando?" pic.twitter.com/HeJaHcP7ak
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