Milei apretó a las petroleras en Malvinas y Londres salió con un movimiento inesperado
¿Qué dice el documento que Londres les envió a las petroleras que Milei quiere apretar? La primera respuesta oficial británica tras el DNU ya está en manos de las empresas, y tiene un párrafo que apunta directo a la Casa Rosada.
El Gobierno británico publicó una guía oficial para respaldar a las compañías que operan en las Islas Malvinas, en lo que representa la primera respuesta formal de Londres tras el endurecimiento de las sanciones dispuestas por Javier Milei contra las empresas vinculadas a la extracción de petróleo y a la actividad pesquera en el archipiélago.
El documento se titula "Doing business with the Falkland Islands" ("Haciendo negocios con las Islas Falkland") y está dirigido a firmas que desarrollen actividades comerciales, provean bienes o servicios al territorio o participen de cualquier modo en su economía, incluida la explotación de recursos naturales.
Qué dice el documento británico
La guía sostiene que "el Gobierno del Reino Unido apoya toda actividad económica legítima en las Islas Falkland y celebra el interés y la participación continuos del sector privado". En el mismo texto se afirma que Londres respalda "plenamente el derecho de los habitantes de las Islas Falkland a regular su economía y desarrollar sus recursos naturales, incluidos los hidrocarburos, en beneficio económico propio", y se enmarca esa postura dentro del "derecho a la autodeterminación" de los isleños.
Sobre la soberanía, el escrito repite la posición histórica británica: "Las Islas Falkland son un Territorio Británico de Ultramar. El Gobierno del Reino Unido no tiene ninguna duda sobre la soberanía del Reino Unido sobre las Islas Falkland y las áreas marítimas circundantes. No discutiremos la soberanía a menos que y hasta que los isleños así lo deseen".
Y agrega: "Las Islas Falkland han sido administradas pacífica y eficazmente por el Reino Unido desde 1833, salvo una breve interrupción en 1982. Argentina no ejerce soberanía ni jurisdicción sobre las Islas Falkland. La legislación argentina no se aplica dentro de las Islas".
Advertencia a las empresas y respaldo legal
El texto reconoce que las compañías podrían recibir notificaciones judiciales desde la Argentina, pero les resta peso: "La posición del Gobierno británico es que Argentina no tiene derecho a ejercer jurisdicción sobre las Islas Falkland ni a aplicar su legislación interna dentro de las Islas, ni tampoco respecto de empresas o particulares que desarrollen actividades comerciales en las Islas o vinculadas con ellas".
Sobre las sanciones que Milei reactivó, el documento señala que esas medidas "no han impedido que los habitantes de las Islas desarrollen una economía exitosa", pese a que están vigentes desde hace años.
Además, el Reino Unido ofrece asesoramiento a las firmas que reciban amenazas legales desde la Argentina —aclarando que no se trata de asesoramiento jurídico formal— y pone a disposición a la Oficina de Asuntos Exteriores, Commonwealth y Desarrollo (FCDO) para intervenir ante terceros países si una compañía vinculada a las islas es presionada por sus negocios allí.
El avance argentino
La ofensiva de Milei incluye trabas administrativas para operar en el territorio continental, como el veto a futuros contratos en Vaca Muerta. También avanzó en la Justicia: este martes el fiscal Carlos Stornelli imputó a varios directivos de las empresas sancionadas por el Gobierno argentino.
El mandatario había firmado un DNU en ese sentido y prometió enviar al Congreso proyectos de ley para reforzar las restricciones, aunque hasta este martes esas iniciativas no habían llegado al Parlamento.
La disputa además quedó atravesada por las declaraciones de Donald Trump, que en las últimas semanas utilizó el tema Malvinas para presionar al gobierno laborista británico por su bajo aporte económico a la OTAN, y llegó a decir que podría revisar la posición de neutralidad de Washington en el conflicto. Consultado sobre la posibilidad de una nueva confrontación bilateral como la de 1982, Trump respondió: "Estoy seguro de que me llamarán para intervenir en ese desastre potencial, pero si lo hacen, probablemente podré solucionarlo".

