Milei apunta al corazón del sistema: el plan secreto que podría cambiar cómo votamos para siempre
El Presidente anunció una transformación total de las reglas electorales, pero el proyecto final es una incógnita que se define a puertas cerradas. ¿Qué cambiará realmente en la forma de votar y financiar la política?
El Gobierno de Javier Milei activó su maquinaria política para impulsar una reforma electoral integral, pero los detalles del proyecto final son un misterio que aún se debate puertas adentro de la Casa Rosada. La iniciativa, anunciada por el Presidente en la apertura de sesiones, promete alterar desde las PASO hasta el financiamiento de los partidos, en medio de un Congreso que el mandatario calificó como “el más reformista de la historia”.
El pasado domingo 1° de marzo, durante su discurso en el inicio del período legislativo, Milei incluyó la reforma electoral entre los cambios clave. “Para nosotros la política debe ser nuevamente puesta al servicio de la sociedad. Por eso necesitamos reformar integralmente nuestro sistema electoral para que los representantes sean responsables de sus representados”, afirmó el mandatario.
El eje de la propuesta es transparentar “las relaciones entre el empresariado y la política” a través de una modificación en el financiamiento partidario.
¿Qué está cocinando el oficialismo?
Tras el anuncio, se reactivó la mesa política oficialista, encabezada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el ministro del Interior, Diego Santilli; y los referentes legislativos Martín Menem y Patricia Bullrich.
En paralelo, Karina Milei, como presidenta de La Libertad Avanza, se reunió con referentes provinciales del partido para ordenar las prioridades. Uno de los puntos centrales acordados fue avanzar con la implementación de la Boleta Única de Papel a nivel nacional para los próximos comicios.
“Se trata de un paso coherente con el compromiso del espacio con la transparencia, la modernización y el fortalecimiento del sistema electoral argentino”, señalaron desde el partido oficialista.
Un proyecto que todavía no está definido
Pese al impulso público, en el Gobierno admiten que la estrategia parlamentaria no está cerrada. Fuentes de la Casa Rosada confirmaron a TN que “la propuesta aún no está definida” y que primero se discutirá en la mesa política para evaluar implicancias y posibles modificaciones.
La intención de Milei es amplia: derogar o volver no obligatorias las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO); modificar el esquema de financiamiento de los partidos políticos; introducir cambios en la ley de Boleta Única de Papel para permitir votar la lista completa de una fuerza; y coordinar un calendario electoral unificado con las provincias para 2027.
Dentro de las bancadas libertarias, el tema aún no se debatió en profundidad. “En el bloque no se habló nada todavía”, reconoció el diputado Carlos Zapata.
La visión de los legisladores
El diputado jujeño Alfredo González afirmó que espera el ingreso formal del proyecto para analizarlo. “La Boleta Única de Papel demostró ser un sistema mucho más transparente, eficiente, rápido y cómodo para la gente que el sistema tradicional”, sostuvo el legislador, y agregó: “A la vieja política no le gusta cambiarlo porque era donde se hacían muchas de las trampas”.
Carlos Zapata coincidió en que la Boleta Única “ha dado un buen resultado” y que la opción de lista completa “ayudaría a simplificar el sistema”.
El antecedente del financiamiento partidario
Este no es el primer intento del Gobierno por modificar las reglas de juego. A fines de 2024, ya había enviado al Congreso un proyecto para cambiar el financiamiento de los partidos políticos. El objetivo, según explicó entonces Manuel Adorni, era “reducir el gasto público y transparentar los recursos que reciben los partidos”.
Aquella iniciativa proponía aumentar los topes de aportes privados, eliminar los espacios de publicidad electoral gratuita en medios, y reemplazar el financiamiento público de campañas por un único aporte anual proporcional a los resultados. También buscaba reducir el período de prohibición de encuestas y crear un fiscal general ante la Cámara Nacional Electoral.
Ese proyecto quedó en pausa cuando el oficialismo priorizó suspender las PASO para el año electoral 2025. Ahora, con una bancada ampliada de 95 diputados y 21 senadores, el Ejecutivo busca reflotar todas las modificaciones a las normas electorales, en lo que será una prueba de fuego para su capacidad de negociación en el “Congreso más reformista”.