Milei lanzó una predicción sobre la inflación que dejó a los economistas en alerta
El Presidente aseguró que la inflación podría comenzar con cero en un mes clave, pero los economistas y los datos desmienten rotundamente ese panorama. ¿Qué obstáculos imposibilitan ese pronóstico y cuándo podría realmente bajar?
El Presidente Javier Milei generó un fuerte debate en el mercado con una afirmación sobre el futuro inmediato de los precios. Su pronóstico de una inflación que podría comenzar con cero en agosto choca de frente con las proyecciones de los analistas y la dura realidad de los números recientes. Mientras el Gobierno intenta marcar un rumbo, los especialistas advierten sobre los obstáculos que persisten en el camino de la desaceleración.
En una de sus últimas apariciones públicas, el mandatario expresó: “En agosto la inflación podría empezar con cero”. Esta declaración, que refleja las intenciones del Ejecutivo, sembró inmediatamente dudas sobre su viabilidad en un contexto económico complejo.
Los datos oficiales no acompañan el optimismo presidencial. El último informe del INDEC mostró que la inflación de febrero fue del 2,9%. Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumula nueve meses consecutivos al alza, y seis de ellos se ubicaron por encima del 2%.
¿Qué dicen los números a futuro?
Las perspectivas del sector privado están muy alejadas del escenario que planteó Milei. La última vez que la inflación arrancó un mes con cero fue en agosto de 2016, hace casi una década.
El último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central trae un panorama diferente. Las consultoras que participan del informe proyectan para marzo una suba del 2,5%. Las estimaciones para los meses siguientes son: abril 2,2%, mayo 1,9%, junio 1,8%, julio 1,7% y agosto 1,5%. Ninguna anticipa un cero a la vista.
Además, estas proyecciones ni siquiera contemplan en su totalidad el impacto de factores externos recientes, como la guerra en Medio Oriente. Este conflicto impulsó el precio del petróleo, una presión que ya se trasladó a los combustibles y comienza a notarse en otros rubros.
Como reportó TN, supermercados y mayoristas ya empezaron a recibir listas de precios con aumentos que oscilan entre el 2% y el 9%, dependiendo de la marca. Estos incrementos impactarán directamente en las góndolas durante marzo y abril.
La voz de los economistas: ¿Por qué es tan difícil llegar a cero?
Los especialistas consultados son categóricos al descartar el escenario de Milei. Gonzalo Carrera, economista de Equilibra, señaló: “No vemos ese escenario. Si bien puede haber algún dato bueno puntual, por lo estacional, en mayo, junio o julio, todavía quedan por corregir varios precios relativos, sobre todo tarifas”.
Carrera explicó que la aceleración del primer trimestre, que dejó un piso del 3%, impactará en el segundo trimestre a través de la recomposición salarial. Según sus análisis, la velocidad subyacente de la inflación se mantiene en torno al 2,3% desde mayo del año pasado.
“La velocidad crucero de la inflación está en torno a 2%. Para que arranque con 0 tenés que tener una desaceleración muy fuerte que hoy no se vislumbra ni por el lado cambiario ni por el salarial”, completó el analista, destacando la dificultad de romper la inercia inflacionaria.
Claudio Caprarulo, de Analytica, aportó sus números: sus estimaciones para agosto se ubican alrededor del 2% mensual. Bajo una mirada optimista, advierte que la inflación podría perforar el 1% recién a fines de 2027.
“En un buen escenario, en el cuarto trimestre del año puede darse que la inflación minorista mensual vuelva a empezar con 1%. Aún resta ver el impacto en los precios locales de la guerra en Medio Oriente”, sostuvo Caprarulo.
Los frenos estructurales que persisten
El economista de Analytica profundizó en los factores que traban una baja más pronunciada. Señaló que el Gobierno volvió a usar el tipo de cambio como ancla y que, a pesar de los problemas internos, planea sostener a los salarios también como ancla nominal, autorizando paritarias por debajo del 2%.
“En ese marco, es el precio de la energía el único que marca un sendero creciente en los próximos meses. Y obviamente siempre juega en contra la inercia inflacionaria, fácil de observar por ejemplo en la evolución de los precios de los servicios”, analizó.
Sebastián Menescaldi, director de la consultora EcoGo, cerró con una advertencia sobre la naturaleza de estos procesos. “La verdad es que vemos difícil llegar a perforar el 1% en agosto y en el año. Vemos que la inflación va a tener cierta inercia”, afirmó.
Menescaldi remarcó que los procesos de desinflación son largos y que aún quedan cuestiones estructurales por resolver. “Tenemos un escenario que se puede conseguir en 2027, pero tiene que estar todo despejado”, concluyó, dejando en claro que el camino hacia el cero inflacionario es, en el mejor de los casos, una meta de mediano plazo y no una realidad inminente.