Milei les abrió la puerta de Vaca Muerta al mundo, pero puso una condición que nadie esperaba
Milei subió al estrado de la ONU con un mensaje directo para los inversores del mundo. Habló de Vaca Muerta, los invitó a invertir... y después agregó una advertencia que cambia todo el sentido del convite.
El presidente Javier Milei usó este miércoles su discurso ante la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, para poner a Vaca Muerta en el centro de la escena global. Fue durante la misma alocución en la que ratificó la postura argentina sobre Malvinas y cuestionó con dureza a la organización internacional.
"Vaca Muerta tiene potencial para ser una de las grandes protagonistas energéticas de la próxima década", afirmó el mandatario ante los representantes de los países miembros. Y enseguida lanzó la invitación: "Vengan, inviertan, desarróllenla, háganlo con nosotros".
Sin embargo, el convite vino con un límite explícito. "Esta invitación tiene un límite: no seremos indiferentes frente a quienes exploten recursos bajo ocupación externa ilegal. La posición Argentina está tomada", advirtió.
El trasfondo del mensaje
La advertencia de Milei se enlaza con otro tramo de su discurso: el proyecto Sea Lion, una iniciativa de explotación petrolera en el Atlántico Sur que no cuenta con autorización argentina.
"Frente a la explotación de nuestros recursos en el área en disputa, actuamos y presentamos notas de desaliento, acudimos a las herramientas jurídicas disponibles, sancionamos a las empresas involucradas y a sus proveedores, como también enviamos al Congreso una Ley de Defensa de la Soberanía Nacional", detalló.
Y remató: "La Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato. Va a tomar cartas en el asunto".
Malvinas y las críticas a la ONU
El mandatario abrió su exposición con la causa Malvinas y apuntó contra el rol del organismo internacional. "Malvinas para nosotros es una causa nacional", sostuvo, y consideró que es "una prueba de la distancia que puede existir entre la palabra de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar".
"Una organización que se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros decidió mirar para el otro lado respecto a la situación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes", denunció.
Más tarde profundizó sus cuestionamientos: "Fracasaron en la tarea, permitieron el caos, la violencia y el terrorismo internacional. Acompañaron dictaduras y votaron sistemáticamente en contra de Israel".
También se refirió a la pandemia de coronavirus: "Forzaron un encierro y generaron un genocidio", planteó, y sostuvo que el organismo "apoyó dictaduras sangrientas y organizaciones terroristas".
Entre los errores que le atribuyó a la ONU mencionó la Agenda del Milenio, la Agenda 2030, las regulaciones económicas, las políticas de género, el ambientalismo y la inmigración. Y anticipó que la Agenda 2045 correrá la misma suerte: "El problema es que, cada vez que fracasaron, en lugar de revisar el modelo o pedir disculpas, redoblaron la apuesta", cerró.