Milei negocia en silencio con la UCR y el 8 de noviembre le cambia la agenda
Política

Milei negocia en silencio con la UCR y el 8 de noviembre le cambia la agenda

El Gobierno apura un acuerdo con la UCR que define el futuro de las PASO, mientras la llegada del Papa le reordena la agenda y la tensión con Brasil sigue sin resolverse. La fecha que ya tienen marcada en la Rosada no es la que muchos imaginaban.

El gobierno de Javier Milei atraviesa una semana de doble tablero: mientras la Casa Rosada avanza en conversaciones con la UCR para suspender las PASO, los equipos oficiales ultiman los preparativos para la llegada del papa León XIV, agendada para el 8 de noviembre.

La visita papal se perfila como uno de los hitos del calendario presidencial, aunque el Ejecutivo todavía no dio precisiones sobre la agenda que compartirán el mandatario y el pontífice.

La tensión con Brasil que no se apaga

En paralelo, la relación con Brasil sigue lejos de normalizarse. El malestar se originó cuando organismos argentinos colaboraron en la salida de Flávio Bolsonaro del país vecino y en su posterior traslado a Estados Unidos, un episodio que el gobierno de Lula da Silva tomó como una intromisión directa.

Ese frente abierto condiciona la diplomacia bilateral en un momento en el que la Casa Rosada necesita concentrarse en su propia interna legislativa.

El acuerdo con la UCR, pieza clave

Para suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, el oficialismo necesita sumar voluntades en el Congreso y la bancada radical aparece como el socio más viable. Las negociaciones, según pudo reconstruir este medio, están en curso pero todavía sin desenlace confirmado.

En simultáneo, el Ministerio de Justicia trabaja en una serie de proyectos de reforma judicial que el Gobierno busca presentar en las próximas semanas, otro de los ejes que marcarán la agenda parlamentaria.

El contexto político que incomoda

El escenario se complica por el frente interno de Juntos por el Cambio: la senadora Patricia Bullrich endureció su perfil con críticas al silencio oficial sobre el resultado electoral en Brasil y marcó distancia de la gestión libertaria en ejes como corrupción, microeconomía y libertad de expresión.

El bullrichismo, según trascendió, apuesta a diferenciarse en las formas sin romper, convencido de que la Casa Rosada no puede prescindir de su caudal de votos.

Siguiente nota Policiales · Santiago del Estero

Gomeras, tumberas y piedras: la noche que sacudió al General Paz

Seguí leyendo

Elegí tu provincia

Para ver tu edición local