Milei no responde a Lula: el Gobierno evita la escalada y apuesta a Bolsonaro
El Gobierno argentino decidió no responder diplomáticamente a Brasil tras la decisión de Lula de retirar al embajador. ¿Qué argumentos esgrimió el canciller Quirno?
El Gobierno nacional ratificó que no habrá represalias diplomáticas contra Brasil por la decisión de reducir al mínimo la relación bilateral, y reafirmó su apoyo a Flávio Bolsonaro de cara a las presidenciales. La administración de Javier Milei prefiere no alimentar el conflicto.
El canciller Pablo Quirno fue el encargado de transmitir la postura oficial durante una conferencia de prensa en Casa Rosada. “Lamentamos la decisión unilateral de Brasil y nosotros estamos siempre dispuestos a mantener la relación entre las partes”, sostuvo, y agregó: “De nuestra parte no va a haber ninguna acción de respuesta”.
La definición se conoció un día después de que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva retirara por tiempo indeterminado al embajador brasileño en Buenos Aires y rebajara el nivel de representación diplomática, en medio de las reiteradas críticas de Milei hacia el líder del PT.
¿Por qué no responden?
Quirno explicó que la decisión de no escalar responde a una lógica clara: “Para pelearse hacen falta dos”. El funcionario insistió en que la Argentina no trasladará las diferencias políticas al plano diplomático. “Argentina decidió no llevar esto a una instancia diplomática”, remarcó.
El canciller encuadró el enfrentamiento como una disputa ideológica y aseguró que el Presidente seguirá expresándose en los mismos términos que hasta ahora. Según el oficialismo, ese es el origen de la crisis y no un problema institucional.
En ese contexto, la Casa Rosada renovó su respaldo a Flávio Bolsonaro, dirigente del Partido Liberal y candidato en las elecciones brasileñas. Quirno afirmó que el Gobierno argentino “celebra el cambio de dirección ideológica en la región” y expresó su deseo de que “eso también suceda en Brasil”.
“Creemos que ese no es el camino. Del lado nuestro no va a haber ninguna acción diplomática en respuesta a lo que haga Brasil”, insistió el ministro, descartando a su vez la posibilidad de pedir disculpas.
Los antecedentes que citó Quirno
Para justificar la postura, el canciller recordó episodios previos. Uno de ellos fue la decisión de Brasil de retirar su representación en Venezuela, que afectó a ciudadanos argentinos. Esa medida se comunicó con apenas cinco días de anticipación y estuvo vinculada a una publicación de Lula junto a Nicolás Maduro.
“Eso fue resultado de una foto que reposteó el presidente Lula con Maduro. Y ahí se nos informó que por esa razón se nos retiraba la representación de Venezuela”, detalló Quirno, y calificó ese hecho como “mucho más grave que cualquier cosa que haya pasado hasta ese momento”.
También mencionó la visita que Lula realizó a Cristina Kirchner mientras cumplía prisión domiciliaria, antes de las elecciones argentinas del año pasado. El canciller destacó que, pese a ese episodio, el Gobierno argentino no presentó reclamos por injerencia.
“No hubo de nuestra parte ningún tipo de problema ni ninguna queja de injerencia. Son, de alguna manera, las reglas del juego”, afirmó.
Respecto de la decisión adoptada por Brasil, el funcionario dejó en claro que la Argentina mantendrá su política exterior sin modificar el nivel de representación por iniciativa propia. “Vamos a seguir manteniendo las relaciones al nivel que decida Brasil”, concluyó.