Milei recorta la comida de los comedores y hay un dato que falta: qué pasará con las mujeres que cocinan
¿Qué pasará con las mujeres que alimentan a los que menos tienen? El Presupuesto 2027 recorta los fondos de los comedores comunitarios y elimina un programa clave para ellas. El detalle que preocupa.
El proyecto de Presupuesto 2027 que impulsa Javier Milei vuelve a golpear a los sectores más postergados. Mientras la pobreza sigue en ascenso —incluso según las estadísticas oficiales—, el Gobierno planea un recorte de casi el 10% en términos reales para el programa que abastece de alimentos a los comedores comunitarios de todo el país.
La Secretaría Nacional de Niñez, Familia y Adolescencia, dependiente del Ministerio de Capital Humano, es la repartición encargada de ejecutar esa asistencia. Sus recursos caerán un 11,3% en 2027 respecto de este año y un 75,8% si se compara con 2023. Un desmantelamiento silencioso que ya lleva acumulado un ajuste del 47,6% desde que Milei asumió.
Comedores y mujeres: el combo que ahoga
El programa Alimentar Comunidad es el que lleva comida a los merenderos y comedores. El año próximo perderá un 9,7% de sus fondos, justo cuando falta una semana para que se conozcan los índices oficiales de pobreza del primer semestre de 2026, que anticipan un nuevo aumento.
A ese cuadro se suma la eliminación del programa Volver al Trabajo, del que dependían muchas de las mujeres que cocinan y atienden a diario a quienes van a buscar un plato de comida. Sin ese ingreso, la situación se vuelve límite.
Los chicos, en la mira del ajuste
El proyecto también elimina la actualización automática de las asignaciones familiares y de la Asignación Universal por Hijo (AUH), algo que ya se había intentado sin éxito el año pasado. A eso se agrega un nuevo recorte a las Becas Progresar y la falta de fondos para el programa de Fortalecimiento de la Educación Sexual Integral (ESI), tal como advirtió la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ).
La eliminación de la actualización automática de la AUH es un riesgo concreto: el Gobierno se comprometió a mantener el equilibrio fiscal en 2027 y, para que los números cierren, sobreestimó la recaudación. Si los ingresos caen, deberá profundizar el ajuste, como ya hizo este año.
“Vuelve completamente discrecionales los aumentos y pone en riesgo el valor de la AUH y su capacidad de cobertura. Esto no significa que no puedan ser aumentadas, pero la existencia de una regla fiscal que no contempla una perspectiva de derechos puede suponer un serio obstáculo para incrementos presupuestarios no previstos en la ley”, dice el análisis de ACIJ.
La comparación con lo ocurrido en los últimos tres años es elocuente. “La AUH, las asignaciones familiares y el Plan de los 1000 días recuperaron un 31,9% real desde 2023, mientras que la TA y las Becas Progresar sufrieron un recorte del 50,5%. La pérdida de poder adquisitivo es notablemente superior en las prestaciones no indexadas”, destacó ACIJ. La Tarjeta Alimentar, de hecho, tuvo su último aumento en mayo de este año, después de 23 meses congelada.
Si se suman todas las transferencias directas a niños y adolescentes (AUH, Tarjeta Alimentar, asignaciones familiares, Becas Progresar y Plan de los 1000 días), el presupuesto 2027 prevé un nivel de recursos similar al de 2023, año en que ya se había registrado una caída superior al 20% respecto de los dos períodos anteriores.
El ajuste se nota más en programas puntuales: las Becas Progresar caen un 77,1% frente a 2023 y la ESI sigue sin partida asignada, igual que en los dos años previos. El Programa de Acompañamiento Social (PAS), destinado a madres de cuatro o más hijos, sufrirá un recorte del 47,1% el año que viene, lo que implicará directamente su desaparición, con un ajuste acumulado del 97,5% desde 2023.