Milei sancionó a las petroleras de Malvinas y Londres ya prepara su venganza
El Gobierno sancionó a las petroleras que explotan Sea Lion y Londres reaccionó: dos organismos clave para la Argentina quedaron en la mira. La diputada que pidió frenar el ingreso argentino y el buque chileno que ya tiene tarifario.
El Reino Unido evalúa frenar el ingreso de la Argentina a la OCDE y al Tipat como represalia por las sanciones que el Gobierno anunció contra las empresas que explotan petróleo en Sea Lion. La avanzada diplomática argentina contra la explotación en el Atlántico Sur despertó una reacción en Londres que podría costarle al país acceso a beneficios comerciales clave.
“Socio no confiable”
Representantes del Foreign Office británico advirtieron esta semana que el comportamiento de Buenos Aires “plantea interrogantes muy serios sobre su confiabilidad como socio”. La señal apunta directo a las sanciones que el gobierno de Javier Milei dispuso contra las empresas —y sus directivos— que activan la explotación petrolera en Sea Lion, en las islas.
Esa postura podría influir en el respaldo británico a la integración argentina en organismos y bloques internacionales. El ejemplo que pusieron fue la OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. En 2017, el Reino Unido había apoyado el ingreso argentino a ese organismo; hoy estudia revertir esa posición.
El pedido de los conservadores
Sobre el fin de semana, la diputada conservadora Wendy Morton —integrante de un bloque activo en propuestas para frenar la arremetida diplomática argentina— le solicitó al gobierno laborista de Andy Burnham que “se prepare para oponerse a la solicitud argentina para ingresar al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, si continúan las amenazas sobre las islas”.
El Tipat reúne a Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Vietnam y el Reino Unido, el único país que se incorporó desde su creación. Para sumar a un nuevo socio se abre una negociación de adhesión según los recaudos que exige un Grupo de Trabajo que hoy preside Chile. Uruguay espera su ingreso desde diciembre de 2022 y todavía no lo consiguió.
La fortaleza británica se apoya en el estatuto fundacional del tratado: cualquier país miembro puede vetar una solicitud de ingreso. Por eso los conservadores le pidieron a su gobierno que se haga fuerte en la negociación para impedir la entrada argentina.
El peso del comercio
La Cancillería argentina maneja datos oficiales que indican que las exportaciones del país a los miembros del bloque superaron los 16.000 millones de dólares en 2025. La Argentina puede comerciar con ellos, pero al no ser miembro del tratado los exportadores se pierden los beneficios arancelarios.
El año pasado hubo debate en el Mercosur porque Brasil se quejó de que las candidaturas de Argentina y de Uruguay se presentaran de manera individual, separándose del espíritu colaborativo del bloque regional.
El repudio de Miliband
El canciller británico, Ed Miliband, también repudió los intentos argentinos de disuadir a empresas y personas que realizan lo que consideró una actividad comercial legítima. “Lo que están haciendo es inaceptable”, afirmó. Todo parece indicar que los británicos sintieron que las primeras medidas diplomáticas argentinas lastimaron la seguridad jurídica del proyecto Sea Lion.
Este es uno de los frentes que se le abren a la Argentina como respuesta británica a las sanciones para aislar a los inversores petroleros, además de las presentaciones en tribunales internacionales, como la realizada ante el Tribunal del Mar, en Hamburgo.
La ruta que preocupa en el sur
El otro posible conflicto es más cercano y se observa en el sur de Chile. Ayer, con la presencia en Punta Arenas del embajador británico David Concard, prácticamente se oficializó la ruta naviera Punta Arenas-Puerto Argentino, con la que Chile abastecerá comercialmente a los isleños: promete llevarles desde insumos de obra y alimentos bajo cadena de frío hasta maquinaria pesada y vehículos. Elementos necesarios para la expansión del proyecto petrolero.
Esta semana, el canciller Pablo Quirno señaló que Chile y la Argentina mantenían conversaciones para evitar que hubiera “colaboración logística con las actividades de explotación de los recursos naturales en el archipiélago”. “Hay sectores que quieren hacernos pelear con Chile”, agregó.
Sin embargo, la empresa Easter Island Naviera publicó el tarifario oficial con el que operará el buque mercante de bandera chilena Danstar a través del Estrecho de Magallanes. Lo hizo en el propio portal de la Falkland Islands Development Corporation, la organización isleña encargada de todos los negocios locales.
En Chile, por ahora, sostienen que nada cambió y que la primera semana de diciembre zarpará el primer buque hacia las Islas.