Milei se aferra a Abascal en España mientras el Riesgo País trepa a 852 puntos
Trump perdió y en Buenos Aires se activó la alarma: el Riesgo País quedó clavado en 852 puntos, los bonos operan en zona de default y Caputo sale a intervenir el mercado. Mientras Milei sigue en España respaldando a Vox, en la Rosada rearman la estrategia hacia Washington y miran con preocupación la fuga del voto joven.
El tablero político y financiero se le movió de golpe al presidente Javier Milei. A dos días del revés electoral de Donald Trump en los comicios de medio término de Estados Unidos, el mandatario argentino sigue de gira por España y administra, desde la distancia, las consecuencias de un shock que combina política y economía.
En la Casa Rosada, según trascendió, la sorpresa inicial dejó lugar a una revisión acelerada de la estrategia diplomática. El objetivo que se impuso el Gobierno es claro: reconstruir el vínculo con Washington sin atarse a un partido en particular, más allá de quién ocupe la Casa Blanca.
La preocupación que crece puertas adentro
El costo político del resultado estadounidense no es el único frente abierto. En el oficialismo también gana terreno la inquietud por la fuga del voto joven, un segmento que había sido clave en el armado de Milei y que ahora aparece como un flanco débil de cara a 2027.
A eso se suma el diseño del esquema electoral para los próximos comicios, que obliga a reacomodar piezas mientras la economía no da tregua.
Los números que inquietan
En el plano financiero, la tensión persiste. El Riesgo País se mantiene instalado en los 852 puntos y los títulos soberanos operan en niveles que el mercado asocia con un escenario de default, ante las dudas sobre la capacidad de pago de la Argentina.
Frente a ese cuadro, el ministro de Economía, Luis Caputo, sostiene la intervención en la plaza cambiaria. La maniobra busca contener las expectativas de devaluación y, al mismo tiempo, resguardar el nivel de actividad.
Agenda española y un saludo tenso
Mientras tanto, Milei continúa con su agenda en España junto al líder de Vox, Santiago Abascal, a quien respalda públicamente. En ese marco se produjo el primer cruce cara a cara con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez: ambos mantuvieron un saludo tenso al inicio de la Cumbre Iberoamericana de Madrid, después de los ataques que se habían dirigido por redes sociales.