Milei vuelve al barro: insultos, estrategia viral y un plan desesperado para 2027
Milei vuelve a la provocación como estrategia electoral. ¿Podrá sostener el poder con la caída en las encuestas y el apoyo de Thiel?
El presidente Javier Milei retomó su estilo más agresivo en el Consejo de las Américas, donde insultó a periodistas, empresarios y opositores durante más de una hora. La estrategia, que ya usó en 2023, busca recuperar protagonismo de cara a las elecciones de 2027.
El jueves, en el Alvear Palace Hotel, Milei lanzó una andanada de descalificaciones mientras el poder económico lo aplaudía. La provocación como herramienta política vuelve a ser el eje de su campaña, según analistas.
¿Quién está detrás del operativo?
El diseño de esta nueva etapa combina la efervescencia del presidente con un equipo de estrategas digitales que amplifica cada exabrupto en redes sociales. Santiago Caputo lidera el operativo, secundado por Macarena Alifraco y Manuel Vidal.
Para blindar el mensaje, el oficialismo reduciría los voceros autorizados en el Congreso: las diputadas Silvana Giudici, Juliana Santillán y el diputado Nicolás Mayoraz serían los únicos habilitados. Mientras tanto, el vocero Adrián Ravier quedó relegado a la rutina semanal, y Diego Santilli se enfocará en los gobernadores.
El presidente casi no pisa la Casa Rosada, según fuentes, y prefiere recibir invitados en Olivos o realizar giras por Miami, Roma y París.
Insultos con fin viral
En el Consejo de las Américas, Milei mintió sobre empleo, salarios y natalidad, pero el objetivo era otro: copar la conversación digital. En las horas siguientes, calificó al periodista Marcelo Bonelli de "mierda humana mal cagada" y dedicó el mismo insulto a Manuel Jove, de Infobae.
La agresión a periodistas y empresarios "prebendarios" busca que los aludidos respondan y multipliquen el alcance. El gobierno cree que la táctica sigue siendo eficaz para que Milei se mantenga como principal figura de la derecha.
El manual del odio
La estrategia replica el instructivo de las campañas de Donald Trump, analizado por Giuliano Da Empoli en "Los Ingenieros del Caos". Se trata de polarizar al extremo para luego fragmentar a los oponentes.
Las encuestas muestran el riesgo: según Zentrix, la aprobación de Milei cayó de 45% en febrero a 31,4% en agosto, con una desaprobación de 58,8%. Entre sus propios votantes, la confianza bajó de 88% a 58%.
El Círculo Rojo preocupado
Wall Street reaccionó liquidando títulos argentinos, y el Riesgo País subió. El plan de Luis Caputo de cerrar el acceso a los mercados anticipa más atraso cambiario y tasas altas.
Empresarios como Gustavo Weiss, de la Cámara Argentina de la Construcción, expresaron su malestar: "El tema de la micro es lo que nos preocupa a todos. Milei no escucha a nadie". Mario Grinman, de la Cámara de Comercio, justificó el sacrificio: "Si este sufrimiento es lo que tenemos que pasar para que nuestros nietos vivan en un país normal, valdrá la pena".
Los números no acompañan: la inversión cayó 6,2% en junio y las ventas minoristas pyme retrocedieron 3,8% en julio.
El salvavidas Thiel
En este contexto, el gobierno apuesta a Peter Thiel, fundador de Palantir, que compró una participación de 76 millones de dólares en Vista Energy. El oficialismo impulsa el Súper-RIGI, que garantiza 30 años de estabilidad fiscal a cambio de inversiones desde 1.000 millones de dólares.
También avanzan las "sociedades automatizadas" de Sturzenegger, la Golden Visa y el desguace nuclear. Thiel financia el relanzamiento del enriquecimiento de uranio en EE.UU.
Pero la resistencia crece: un grupo de activistas disfrazados de Gandalf convocó a una movilización contra el Súper-RIGI el 29 de agosto, que tuvo impacto viral.