En 2023 se quedó con un tercio del electorado cordobés. Dos años después, las encuestas muestran qué pasó con ese núcleo y quién aparece como su rival más cercano, aunque todavía lejos.
La provincia que lo catapultó en 2023 sigue siendo terreno fértil para Javier Milei, aunque con matices que obligan a mirar con lupa. Un relevamiento presencial de Grupo Feedback ubica al presidente con 29,3% de intención de voto en Córdoba, un número que replica casi con exactitud el 33% que cosechó en la primera vuelta de octubre de 2023.
El dato no es menor: se trata de un piso de fidelidad que resiste el desgaste del primer tramo de gestión y que, considerando el margen de error muestral, mantiene intacto el núcleo duro libertario en el territorio cordobés.
El retroceso de la imagen positiva
Sin embargo, la foto no es idéntica en todos los planos. La imagen positiva del mandatario se ubica en 25,6%, algo por debajo de aquel tercio fundacional. La negativa roza el 45% y la opinión regular alcanza 29,5%, según el mismo informe.
Ese desfase entre intención de voto e imagen favorable sugiere que Milei conserva un electorado dispuesto a votarlo incluso cuando la evaluación de gestión no acompaña del todo. Un fenómeno que los analistas suelen leer como voto identitario más que como aprobación de coyuntura.
El mapa de rivales: quién queda lejos y quién empata
Con ese 29,3%, el presidente casi triplica a Axel Kicillof, que roza el 10% en la provincia. Más atrás aparece un empate técnico a tres bandas: Myriam Bregman, Mauricio Macri y la vicepresidenta Victoria Villarruel rondan todos el 5%.
El escenario, de todos modos, está lejos de estar definido. Casi un cuarto del electorado cordobés se declara indeciso y un 13,3% votaría en blanco o no elegiría a ningún candidato. Traducido: la carrera preelectoral todavía no maduró en la opinión pública y cualquier proyección a 2027 carga con un alto grado de incertidumbre.
La proyección nacional que acompaña
El número cordobés encuentra correlato en la reciente medición online (CAWI) de CB Global Data a nivel nacional. En un escenario competitivo con varios candidatos, Milei alcanza 27,1% de intención de voto.
Si se plantea una hipótesis de ruptura de la coalición oficialista, Patricia Bullrich obtiene 8,5%. Del lado de la principal fuerza opositora, Kicillof ronda el 17%, contra 12,1% de un candidato cristinista. Completa el top cinco Bregman con 7,3%, en un contexto donde casi 15% de los consultados se muestra indeciso.
La otra encuesta: imagen en rojo y voto seguro en torno al 30%
Una medición alternativa a nivel provincial realizada por Dialogía mediante CAWI arrojó casi 45% de imagen positiva para la gestión de Milei frente a casi 55% de negativa, un saldo desfavorable de aproximadamente 10 puntos porcentuales.
Dialogía no midió intención de voto sino permeabilidad electoral. Aun así, el "voto seguro" del presidente replica con apenas matices el umbral en torno al 30% que muestra Grupo Feedback. Si se considera el "podría votarlo", la proyección trepa hasta 48,2%.
Ese 48% se confirma en el escenario de ballotage, contra 34,4% del gobernador bonaerense. La conclusión que se desprende es que Milei conserva capacidad de expansión, aunque sin reproducir la contundencia de su victoria de 2023.
Cinco claves para leer el tablero cordobés
Primero: en Córdoba, Milei cuenta hoy con una intención de voto que fideliza su tercio. Segundo: de cara a un eventual ballotage, aparece por debajo de su performance de 2023. Tercero: la tendencia cordobesa funciona como proxy del escenario nacional en la hipótesis de una doble fractura, tanto en el oficialismo (con el presidente enfrentando a Bullrich) como en la principal fuerza opositora (con Kicillof compitiendo contra un candidato apoyado por CFK).
Cuarto: la carrera electoral todavía presenta un alto nivel de incertidumbre, con un cuarto del electorado sin definir. Quinto: el presidente mantiene competitividad, pero su desempeño potencial en un ballotage es inferior al de 2023.