Miles de trabajadores esperan la zafra, pero un conflicto entre el STIA y Conarpesa amenaza el arranque
La CAPIP pidió al gobernador que convoque a las partes del conflicto entre el STIA y Conarpesa antes de que la zafra arranque. Con miles de trabajadores esperando el inicio de la temporada, lo que está en juego es el movimiento de toda la economía regional: el comercio y los bolsillos de la zona sienten el parate, y el plazo para destrabarlo se acorta.
La Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) formalizó un pedido al gobernador para que el Ejecutivo provincial convoque a las partes del conflicto entre el STIA y Conarpesa. El objetivo es evitar que la disputa escale cuando falta muy poco para el inicio de la temporada 2026-2027.
Agustín de la Fuente, presidente de la cámara, confirmó la presentación y explicó que la solicitud apunta a que el Gobierno articule los medios necesarios para que las diferencias entre la empresa y el sindicato se resuelvan en los ámbitos que corresponden.
Según el dirigente, la presentación tiene carácter preventivo: busca que el Ejecutivo cite a las partes antes de que comience la zafra, y no después.
La CAPIP no media ni toma partido
De la Fuente fue claro al despejar cualquier rol de la cámara en la negociación. Aseguró que la CAPIP no está oficiando de mediadora y que esa tarea no forma parte de sus facultades ni de sus potestades.
Tampoco quiso pronunciarse sobre el fondo de la disputa. “Nosotros no tomamos posición de quién tiene razón”, afirmó, y argumentó que no les compete y que no conocen el detalle de las diferencias entre la empresa y el gremio.
El calendario apura la decisión
El pedido se sostiene en los tiempos de la actividad. Faltan entre 15 y 20 días para el arranque de la temporada 2026-2027 y, según de la Fuente, el resto del sector ya tiene cerrados los acuerdos para empezar a trabajar, tal como lo manifestó el presidente de CAFACH.
Por eso el dirigente consideró que es el momento de que las autoridades tomen cartas en el asunto, antes de que el conflicto condicione el inicio de la zafra.
El impacto que preocupa
El otro argumento que esgrimió de la Fuente es el efecto económico. Señaló que hay miles de trabajadores esperando que se abra la temporada para trabajar todos los días.
Además, advirtió que un parate en la actividad se siente en toda la economía regional, incluido el comercio, que depende del movimiento que genera la temporada.