Mirada helada y esposas: la reacción del condenado por intentar matar a su expareja de “Love is Blind”
La tensión fue palpable en la sala. Cuando el juez leyó la condena de 15 años, su reacción no fue la que muchos esperaban. ¿Qué pasó después dentro del tribunal y cómo vivió el momento la víctima?
Un clima cargado de tensión se vivió en los tribunales de Morón durante la sentencia contra Santiago Martínez, quien fue condenado a 15 años de prisión por tentativa de femicidio, privación ilegal de la libertad y lesiones reiteradas contra su expareja Emily Ceco. La audiencia, que marcó el cierre de un caso de alto impacto mediático, mostró reacciones diametralmente opuestas entre el acusado y la víctima.
Al escuchar el fallo, Martínez reaccionó con una mirada furiosa, giró la cabeza y luego asintió, mientras su equipo de defensa intentaba contenerlo. Minutos después, fue retirado de la sala esposado, en medio de un fuerte operativo de seguridad que subrayó la gravedad de los hechos por los que fue juzgado.
Del otro lado, la escena fue completamente opuesta. Ceco, visiblemente emocionada, rompió en llanto y se abrazó con su abogado Roberto Castillo y con Cinthia Fernández, quien la acompañó durante la audiencia. La joven celebró la decisión judicial tras meses de un proceso judicial que siguió de cerca a la opinión pública.
De la pantalla a los tribunales
El caso tuvo alto impacto mediático desde sus inicios, ya que ambos se habían conocido en el reality “Love is Blind”. Tras el programa, la pareja proyectaba casarse, pero la relación terminó abruptamente luego de un episodio de violencia física denunciado por Ceco, que derivó en esta causa penal.
A comienzos de 2025, la joven se presentó ante la Justicia para ratificar y ampliar la denuncia, lo que impulsó el avance definitivo de la causa hasta la condena dictada este miércoles. Este paso fue crucial para que el proceso no quedara estancado y llegara a una sentencia firme.
El fallo, que incluye delitos de tentativa de femicidio, privación ilegal de la libertad y lesiones, marca un cierre judicial para un caso que generó fuerte repercusión y que volvió a poner el foco en la violencia de género y en los mecanismos de protección para las víctimas.