La Legislatura misionera empezó a analizar una técnica que promete cambiar la experiencia de miles de pacientes que hoy evitan el sillón del dentista. La medida alcanza a chicos, personas con discapacidad y quienes tienen fobia, pero su aplicación todavía depende de definiciones clave.
La Legislatura de Misiones puso en marcha una mesa de trabajo con especialistas en odontología, anestesiología y salud pública para evaluar la incorporación de la sedación consciente con óxido nitroso y oxígeno en los consultorios odontológicos de la provincia. El objetivo: facilitar la atención de quienes hoy no pueden sentarse en el sillón por miedo, ansiedad o condiciones particulares.
El temor al dentista no es una simple manía. Para muchos pacientes se convierte en una barrera real que posterga tratamientos, controles y hasta urgencias. La propuesta apunta justamente a ese grupo: niños, personas con discapacidad y pacientes con fobia a los procedimientos odontológicos.
Qué opina una profesional que ya la aplica
La odontóloga Teresita de Jesús Gómez, con una diplomatura en sedación consciente realizada en Chaco, consideró que la herramienta puede ampliar el acceso a la atención. “Es una excelente opción para las personas con discapacidad y para las personas que le tienen fobia y miedo al dentista”, sostuvo en diálogo con Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7.
Según explicó, la técnica reduce la ansiedad y eleva el umbral del dolor sin que el paciente pierda la conciencia en ningún momento.
Cómo se aplica la sedación consciente
El procedimiento consiste en administrar una mezcla de oxígeno y óxido nitroso a través de una mascarilla nasal adaptada al tamaño del paciente. El proceso arranca con oxígeno al 100% y luego se suma el óxido nitroso de forma progresiva.
“El aparato, que es algo muy novedoso, muy actualizado, hace la mezcla solo”, detalló Gómez sobre el equipamiento que se utiliza para combinar los gases. Durante toda la intervención se controlan la presión arterial, los latidos cardíacos y la saturación de oxígeno, y el procedimiento finaliza nuevamente con oxígeno.
De acuerdo con la profesional, el efecto sedante llega en unos cinco minutos, aunque la duración y las características dependen de cada situación clínica.
Uno de los puntos centrales es que el paciente no pierde el conocimiento. “Mantiene la comunicación verbal y responde a los estímulos físicos”, señaló Gómez. Eso permite que pueda interactuar con el odontólogo y seguir sus indicaciones mientras se realiza el tratamiento.
Otro dato importante: el óxido nitroso no reemplaza a la anestesia local. Cuando el procedimiento requiere una infiltración anestésica, esta se sigue aplicando como parte del tratamiento habitual.
Una alternativa para quienes evitan el sillón
La ansiedad ante una consulta odontológica puede frenar tratamientos y controles, ya sea por el temor a las agujas o por la incomodidad que generan ciertos procedimientos. En esos casos, la sedación consciente busca bajar el miedo y favorecer la colaboración del paciente durante la atención.
Gómez contó que ella misma experimentó los efectos durante su formación, cuando junto a otros profesionales realizaron prácticas de sedación entre colegas. Esa experiencia le permitió conocer de primera mano las sensaciones del procedimiento y la diferencia que puede representar para alguien que teme la atención odontológica.
En niños y personas con discapacidad, la posibilidad de reducir la ansiedad es uno de los ejes principales que se busca evaluar con la incorporación de esta herramienta.
Qué falta para que se habilite
La eventual puesta en marcha exige definir las condiciones de uso, la capacitación de los profesionales y los criterios de seguridad para su aplicación en los consultorios. Esos aspectos son precisamente los que comenzaron a analizarse en la Legislatura provincial.
La discusión abre una instancia para evaluar nuevas alternativas de atención odontológica, con la meta de reducir las barreras que enfrentan determinados pacientes y facilitar el acceso a los tratamientos.