Misiones apuesta a US$300 millones para obras y ya se prepara para lo que viene en el río
Un monto que se cuenta en cientos de millones de dólares, un río que ya tiene niveles de referencia y un pedido a Nación que todavía no tuvo respuesta: así juega Misiones sus próximos meses.
El Gobierno de Misiones avanza en una doble estrategia: conseguir unos 300 millones de dólares de financiamiento internacional para obras de infraestructura y, al mismo tiempo, preparar a los municipios para las lluvias intensas que se anticipan en los próximos meses. Ambos temas fueron el eje de la última reunión entre el gabinete provincial y los intendentes, que se realizó en Ruiz de Montoya.
El ministro Coordinador de Gabinete, Carlos “Kako” Sartori, explicó los detalles en una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones. Según contó, la aprobación del Presupuesto 2027 abrió la puerta para planificar inversiones y salir a buscar créditos externos, pero el acceso efectivo a esos fondos todavía depende de autorizaciones del Gobierno nacional.
“Aproximadamente 300 millones de dólares van a ser los fondos destinados justamente a empréstitos”, afirmó Sartori. Aclaró que se trata de una previsión y no de dinero ya disponible en las cuentas provinciales: los desembolsos llegarían a medida que avancen las obras y bajo los controles de los organismos intervinientes. Las garantías vinculadas a la coparticipación son uno de los puntos que deben destrabarse.
La obra pública como motor del empleo
La búsqueda de créditos no es casual. Según el ministro, el segundo semestre suele traer una desaceleración económica que en Misiones se profundiza por la cercanía con Brasil y Paraguay, donde los precios y las condiciones comerciales son más convenientes, además de los efectos del programa económico nacional.
Frente a ese panorama, el Gobierno provincial apuesta a la inversión pública para generar trabajo y mover la rueda de la construcción. “Esto nos va a permitir una solvencia económica o una distribución económica, porque inyectamos a través de la obra pública y esto genera fuentes de trabajo en toda la provincia”, explicó Sartori, que identificó esa estrategia con el enfoque keynesiano.
En paralelo, defendió la continuidad de los programas Ahora para incentivar el consumo local. Para el funcionario, los reintegros permiten que parte de las compras quede en los comercios de la provincia en lugar de trasladarse a las ciudades fronterizas. Igual, consideró que esas herramientas necesitan complementarse con inversiones de mayor escala.
Qué obras podrían financiarse
Consultado sobre el destino de los recursos, Sartori mencionó mejoramiento edilicio, construcción de viviendas, Plan Techo, energía y salud, entre otras intervenciones que se analizan junto a los municipios. No precisó qué obras tienen proyectos ejecutivos terminados, cuánto recibiría cada localidad ni los plazos, y tampoco detalló cómo se repartirían los 300 millones entre los organismos internacionales.
La planificación forma parte de un trabajo territorial que arrancó hace meses. La reunión de Ruiz de Montoya fue la segunda del año en esa localidad: la primera, en mayo, dejó una agenda conjunta y un documento de respaldo de los intendentes al gobernador Hugo Passalacqua. Ahora se retomaron las necesidades identificadas para evaluar el financiamiento, aunque el principal condicionante sigue siendo la autorización nacional.
El Niño, río Uruguay y municipios en alerta
La agenda económica compartió espacio con una preocupación que, según Sartori, ocupa al Gobierno desde mayo: las lluvias intensas asociadas a El Niño y su posible impacto sobre el río Uruguay. Las estimaciones oficiales contemplan precipitaciones que podrían acercarse a los 600 milímetros durante octubre, un escenario que se extendería a noviembre y diciembre y continuaría, con menor intensidad, hasta marzo.
La mirada está puesta especialmente en el sur de Brasil, porque lo que llueve allí incide sobre el caudal del río aguas abajo. El Soberbio, Panambí, Alba Posse y San Javier son algunos de los municipios con protocolos de seguimiento y eventual evacuación.
Sartori contó que la Provincia trabaja en coordinación con la represa de Foz do Chapecó, que avisa con anticipación sobre la apertura de compuertas. “Nos manifiestan 17 horas antes la apertura de las compuertas y de esto nosotros tenemos tiempo para poder evacuar, en el caso de que sea necesario”, detalló.
Los niveles de alerta y el fantasma de 2014
El Soberbio es un caso testigo por su historial de inundaciones. El ministro mencionó que con el río en 14 o 14,50 metros se intensifica la preparación preventiva, y que a los 16 metros podrían requerirse evacuaciones. Como referencia, recordó que en la histórica crecida de 2014 el río llegó a unos 24 metros. “Podemos tener semejanzas al 2014, por eso estamos en un trabajo integrado”, expresó.
El funcionario reconoció que las tormentas con ráfagas muy fuertes son más difíciles de anticipar que las crecidas. Destacó el sistema provincial de alerta temprana, que avisa con algunas horas de anticipación, pero admitió que es complejo determinar dónde se concentrarán los vientos más destructivos. Mencionó los daños del último temporal en Puerto Esperanza, Pozo Azul, San Pedro, Fracrán y Eldorado, con especial impacto en las dos primeras localidades, y recordó que también hubo tormentas con granizo y voladuras de techos en zonas de Paraguay y Brasil.
Por eso recomendó que durante las alertas la población evite desplazamientos innecesarios y permanezca resguardada.
Un operativo que arrancó en mayo
Para enfrentar ese escenario, desde mayo funciona un esquema que reúne a Ejército, Prefectura Naval, Gendarmería Nacional, Policía de Misiones, bomberos, bomberos voluntarios, municipios y organismos provinciales. Incluye capacitaciones, organización de asistencia y acopio de elementos de primera necesidad como chapas, frazadas y colchones.
Parte de esa estructura ya intervino tras los temporales del último fin de semana. Sartori relató que las comunicaciones con los municipios y Protección Civil comenzaron la noche del sábado, y que entre el domingo y el lunes se gestionaron materiales para reparar viviendas. La respuesta se organiza según las necesidades de cada localidad, aunque el ministro admitió que la magnitud y la ubicación de los próximos fenómenos siguen siendo inciertas.
Sin fondos extraordinarios de Nación
La preparación se da en un contexto de restricciones. Consultado sobre el acompañamiento del Gobierno nacional, Sartori aseguró que Misiones no recibió fondos adicionales para los temporales ni para reforzar los operativos preventivos. “No hemos tenido ningún tipo de recursos”, afirmó.
La Provincia sí pidió donaciones de elementos almacenados en depósitos de Aduana, entre ellos ropa para asistir a familias afectadas, pero hasta el momento de la entrevista no había recibido respuesta. El objetivo es tener materiales disponibles antes de que se produzcan nuevas emergencias y no depender de gestiones posteriores a cada episodio.
Para Sartori, las crecidas y los vientos intensos exigen planificaciones distintas: las primeras permiten activar procedimientos escalonados de alerta y evacuación, mientras que las tormentas severas generan daños repentinos y dispersos. En ese marco, dijo que Passalacqua insiste en mantener una vigilancia permanente y una coordinación estrecha con los intendentes, porque las contingencias climáticas pueden golpear tanto al norte como al centro y al sur de la provincia.
Así, Misiones enfrenta dos frentes al mismo tiempo: conseguir financiamiento para impulsar obras y sostener la economía, y preservar recursos para responder a emergencias que podrían intensificarse en los próximos meses. Los préstamos internacionales siguen sujetos a las autorizaciones nacionales, mientras que la Provincia asegura que todavía no obtuvo asistencia extraordinaria para reforzar sus dispositivos frente a los temporales.
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