Misiones es la excepción del país: hubo 17.274 nacimientos y un grupo etario encendió la alarma
La natalidad subió en Misiones y el país va en la dirección contraria. Pero dentro de los 17.274 nacimientos hay un grupo etario que creció cuando se esperaba otra cosa: los números que encendieron la alarma.
Mientras la natalidad cae en casi todo el país, Misiones rema al revés. Según el informe de Estadísticas Vitales 2025 del Ministerio de Salud Pública provincial, el año pasado se registraron 17.274 nacimientos en la tierra colorada, un 35,6% más que los 16.680 de 2024.
Pero hay un dato dentro de ese total que los especialistas miran con preocupación: 71 de esos partos correspondieron a niñas de entre 10 y 14 años. Y otros 2.046 fueron de adolescentes de 15 a 19.
Qué dicen los números por franja
La comparación con el año anterior arroja dos movimientos opuestos. En el grupo de 10 a 14 años hubo una caída del 22,2%: 19 casos menos que en 2024.
En cambio, entre las chicas de 15 a 19 el embarazo creció un 0,8%, lo que se traduce en 18 adolescentes más que el año previo.
El informe también precisa que durante 2025 fueron 2.117 las niñas y adolescentes que cursaron un embarazo y dieron a luz, lo que representa el 12,2% del total de nacimientos de la provincia.
El mapa de los casos
Por departamento, General Belgrano encabeza la lista de niñas embarazadas de 10 a 14 años con diez casos. Lo siguen Iguazú y Capital, con ocho cada uno, y más atrás aparecen San Pedro, Guaraní y Cainguás, con siete en cada distrito.
En el otro extremo, San Javier y Leandro N. Alem no registraron ningún caso, mientras que Apóstoles, Candelaria y Concepción contabilizaron uno cada uno.
Entre las adolescentes de 15 a 19, los departamentos con más embarazos fueron Capital (330), Guaraní (229) y Oberá (218).
Por qué la franja de las más chicas no es un dato más
Cuando una niña de 10 a 14 años queda embarazada, la legislación argentina no lo trata como una relación consentida. El artículo 119 del Código Penal establece que a esa edad no existe capacidad legal para dar consentimiento, por lo que la gestación se entiende como producto de un abuso sexual y una violación.
Por eso los números de esa franja funcionan como un termómetro de la violencia sexual contra la infancia y como insumo para las políticas públicas.
El impacto escolar y laboral
El embarazo en niñas y adolescentes tiene consecuencias que van más allá de la salud: se traduce en mayor deserción escolar y en más dificultades para la participación laboral de las mujeres a lo largo de su vida.
Ese contexto se agrava por los recortes al Plan Nacional de Prevención del Embarazo no Intencional en la Adolescencia (Enia) desde la llegada de Javier Milei a la presidencia. Ante ese escenario, Misiones se hizo cargo de la compra de métodos de barrera y de prevención.
Norma Miño, directora del Programa Provincial de Salud Sexual y Procreación Responsable, explicó a este medio que la Provincia, a través de la Subsecretaría de Articulación Interministerial y la de Logística, es la que compra los métodos de larga duración: implantes de una y doble varilla, DIU T y SIU, "ya que son de alta eficacia, reversibles, seguros y de larga duración. Además de preservativos".
Sobre el resto de los insumos, fue tajante: "Pastillas e inyectables no tuvimos este año porque cayeron las compras nacionales".
Los consultorios que sostienen la atención
El Programa Provincial de Salud Integral del Adolescente tiene en funcionamiento 30 consultorios de atención para jóvenes distribuidos en 18 municipios. Solo durante el primer semestre de este año superaron las 6.000 atenciones.
La asistencia la brindan profesionales de medicina, obstetricia, psicología, nutrición, trabajo social y enfermería. El circuito está pensado para que los chicos puedan pasar por las distintas áreas y, si se detecta una situación de riesgo o un problema de salud, sigan con el acompañamiento correspondiente.
En ese esquema, la Educación Sexual Integral aparece como una herramienta central: sirve para concientizar, para prevenir embarazos no intencionales en la adolescencia y para detectar abusos en la niñez.