Misiones no recibe pastillas ni preservativos y los anticonceptivos que aplica caen un 13,9%
Misiones dejó de recibir pastillas y preservativos de la Nación, y los anticonceptivos que la provincia aplica por su cuenta cayeron casi 14% en dos años. La responsable del programa de salud sexual apunta a un faltante que se profundiza: ¿qué pasó con las campañas y con los insumos que llegaban a los CAPS?
La salud sexual en Misiones atraviesa un escenario complicado: las colocaciones de métodos anticonceptivos de larga duración cayeron un 13,9% en dos años, mientras la Nación dejó de enviar pastillas y preservativos. Así lo reflejan los datos del Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable de la provincia.
Las aplicaciones de implantes subdérmicos y dispositivos intrauterinos (DIU) pasaron de 9.500 en 2023 a 8.176 en 2025. En el medio, 2024 marcó 8.878 colocaciones. Son 1.324 menos en dos años, según precisó la responsable del programa, Norma Miño.
Para la funcionaria, la baja no se explica solo por la falta de insumos. También pesa la desaparición de las campañas masivas de promoción y prevención que durante años llegaron a todo el país por televisión y medios.
El recorte que se siente en los CAPS
Los envíos nacionales de anticonceptivos de corta duración fueron recortándose de forma progresiva en 2024 y se cortaron del todo en 2025. Misiones debió cubrir parte de esa provisión con recursos propios y concentrar su estrategia en los métodos de larga duración.
“Este año no hemos recibido ni las pastillas, los anticonceptivos orales combinados. Tampoco hemos recibido preservativos”, afirmó Miño. Parte de esos insumos llegaba a los Centros de Atención Primaria (CAPS) a través del programa Remediar, que tras su reestructuración dejó en su cartilla apenas seis medicamentos para patologías cardiovasculares.
El costo de sostener la anticoncepción de larga duración es alto: cada dispositivo puede valer entre 500 mil pesos y un millón. Desde 2025, las colocaciones y la capacitación del personal de salud se financian con proyectos presentados ante el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), renovado este mes hasta diciembre.
“Desde el 2015 venimos trabajando con métodos de larga duración, sabemos que son altamente eficaces y los más seguros que tenemos en este momento”, señaló Miño. Y agregó: “Son carísimos porque están entre 500 mil pesos y un millón más o menos, pero sabemos que le damos una protección y la seguridad a las mujeres de que algunos de ellos duran cinco años, otros duran ocho, diez años y se lo pueden retirar en cualquier momento que decidan”.
Infecciones en alza y menos información
La caída de las colocaciones preocupa en un contexto de aumento de las infecciones de transmisión sexual (ITS). Según Miño, la situación recuerda al pico de 2016.
“Estamos como en el año 2016, donde tuvimos un pico de las infecciones, y ahora justamente a diez años, volvemos a ese punto”, sostuvo.
La especialista apuntó a la ausencia de campañas nacionales de prevención y al desfinanciamiento de la Educación Sexual Integral (ESI). “Es algo que la Dirección de VIH y SIDA trabajó muchísimos años, por ejemplo con las campañas de uso del preservativo, y esa información llegaba en forma masiva a todos, a través de la televisión, de los medios, y sin embargo esto tampoco se está desarrollando. Es un mecanismo que también es como que falta”, dijo.
Sin esas estrategias, muchos jóvenes se informan por redes sociales. “No siempre la información que circula es científica, esto confunde mucho a los jóvenes y a los adolescentes”, advirtió.
Qué eligen las adolescentes
Entre los métodos de larga duración, el implante subdérmico de una varilla es el favorito de las jóvenes que se acercan a los operativos provinciales. Valoran la colocación rápida y la protección sin necesidad de tomar una pastilla todos los días.
La preferencia surgió de una encuesta realizada el año pasado por el programa para conocer qué métodos eligen las mujeres. En ese relevamiento, el DIU de cobre y el SIU hormonal aparecieron como las opciones menos usadas, aunque este año notaron un cambio en la demanda del dispositivo hormonal, impulsado por los talleres de información y consejería.
El SIU hormonal tiene además un beneficio extra: ayuda a reducir los sangrados menstruales abundantes y a prevenir cuadros de anemia. Por eso se recomienda a mujeres en la etapa previa a la menopausia, la perimenopausia.
Casi la mitad, adolescentes
Entre el 48% y el 50% de las colocaciones de larga duración en la provincia corresponden a adolescentes, una cifra que el programa sigue de cerca para evaluar el acceso a la anticoncepción y la evolución de los embarazos no intencionales.
Para organizar los operativos, el programa toma como referencia los indicadores sanitarios de cada localidad y los cambios en la cantidad de embarazos no intencionales. Este año reforzaron la tarea en la zona centro Paraná, donde habían detectado un aumento, y tienen planificado avanzar sobre la zona centro Uruguay.
En el caso de los embarazos en niñas de entre 10 y 14 años, la zona noreste sigue siendo la de mayor preocupación por las condiciones de vulnerabilidad, la dispersión de la población y la presencia de situaciones de violencia y abuso intrafamiliar.