Un temporal histórico golpeó a Panambí y otras localidades de Misiones. Passalacqua contó cómo se organizan los intendentes cuando el viento arrasa y qué lugar ocupa el Estado después de la emergencia.
El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, puso en valor el trabajo articulado entre la Provincia y los municipios para hacer frente a las consecuencias de los temporales que castigaron a varias localidades en los últimos días. En ese marco, remarcó la necesidad de anticiparse a los eventos climáticos extremos y de sostener la presencia de los organismos estatales para asistir a las familias damnificadas.
Según planteó el mandatario, los fenómenos meteorológicos registrados en las últimas jornadas responden a un escenario climático que exige redoblar las tareas de prevención y respuesta.
“Hubo un frente de tormenta histórico que iba desde La Paz hasta San Pablo, y eso no ocurría. Tiene que ver con el cambio climático, que produce desastres en el ecosistema, en las casas de las personas, en las plantas de yerba”, expresó Passalacqua.
El rol de los intendentes en la emergencia
En ese contexto, el gobernador subrayó la tarea de los jefes comunales y de los funcionarios provinciales durante las emergencias, sobre todo por el vínculo directo que mantienen con las comunidades afectadas.
“Los que salen presurosos cuando eso pasa son los funcionarios del Gobierno y los intendentes, que siempre están del lado del vecino”, manifestó.
Seis meses de preparación por El Niño
Passalacqua recordó que desde hace unos seis meses la Provincia sostiene un esquema de trabajo conjunto con los municipios para prepararse ante la posibilidad de nuevos episodios de lluvias intensas y tormentas vinculados al fenómeno de El Niño.
De acuerdo con su explicación, esas acciones apuntan a mejorar la capacidad de respuesta de los organismos estatales, afianzar la coordinación en el territorio y reducir los riesgos para la población.
La planificación involucra a distintas áreas del Gobierno provincial, fuerzas de seguridad, Defensa Civil, Bomberos y equipos municipales, que intervienen tanto en las tareas preventivas como en los operativos que se despliegan después de las tormentas.
“En momentos de dificultad, lo más sano y lo único es trabajar en conjunto”, sostuvo el gobernador al referirse a la necesidad de articular esfuerzos entre las distintas jurisdicciones.
También advirtió que la responsabilidad del Estado no se agota en la atención inmediata de la emergencia, sino que incluye el acompañamiento a las familias mientras recuperan sus viviendas y retoman sus actividades habituales.
“La vida cotidiana es otra cosa; ahí tenemos que estar como Estado, con corazón y afecto”, afirmó.
Panambí, el municipio más golpeado
Las declaraciones del mandatario llegaron después del fuerte temporal del miércoles 4 de noviembre, que causó daños importantes en distintos puntos de Misiones y tuvo su epicentro en Panambí.
En esa localidad, las ráfagas intensas de viento provocaron voladuras de techos, la caída de árboles y postes, y daños en instalaciones municipales, dependencias policiales y establecimientos productivos.
De acuerdo con las últimas actualizaciones oficiales, más de 100 viviendas resultaron afectadas en Panambí, donde se desplegaron equipos de asistencia y reconstrucción para acompañar a los damnificados.
Las consecuencias del fenómeno también alcanzaron a Puerto Leoni, Jardín América, Aristóbulo del Valle, Campo Grande, Ruiz de Montoya, Leandro N. Alem, Mojón Grande y Apóstoles, entre otras localidades.
En varios de esos municipios se registraron problemas en el suministro eléctrico, caminos obstruidos por árboles caídos y daños en infraestructura pública y privada.
Operativos de asistencia y reconstrucción
Ante la magnitud de los daños, el Gobierno provincial desplegó operativos de asistencia a través del Ministerio de Gobierno, la Jefatura de Policía y distintos organismos de emergencia.
La Policía de Misiones movilizó efectivos de sus 15 Unidades Regionales para hacer relevamientos, despejar caminos, identificar situaciones de riesgo y colaborar con los equipos municipales.
En Panambí, uno de los principales puntos de intervención, las tareas incluyeron además la asistencia a las familias que sufrieron daños en sus viviendas y la evaluación de las necesidades más urgentes para avanzar con la reconstrucción.
A esas acciones se sumaron los trabajos para restablecer los servicios afectados y recuperar la circulación en los caminos comprometidos por las tormentas.
Passalacqua insistió en que la coordinación entre la Provincia y los intendentes es clave para responder a las emergencias climáticas, tanto por la velocidad de reacción como por el conocimiento que tienen los gobiernos locales de las necesidades de cada comunidad.