Misiones podrá cobrar hasta US$ 2.000 por viaje, pero primero tiene que pagarlo de su bolsillo
El INYM promete hasta US$ 2.000 por año para salir a vender yerba mate afuera, pero hay una condición que ya generó ruido entre los más chicos: la plata la tienen que poner ellos primero.
El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) aprobó un programa para devolver hasta 2.000 dólares por año a las empresas yerbateras que salgan a buscar compradores en el exterior. La medida quedó formalizada en la Resolución 113/2026, firmada el 9 de octubre y publicada este miércoles 21 en el Boletín Oficial.
El objetivo declarado es empujar las exportaciones de yerba mate y sus derivados, facilitando que los operadores participen en rondas de negocios, encuentros comerciales y otras actividades con compradores internacionales.
Para lo que resta de 2026, el programa maneja un presupuesto inicial de $18.120.000. No se trata de plata nueva: sale de una reasignación de fondos que el organismo ya tenía reservados para promoción en el exterior.
La letra chica: primero pagás, después te devuelven
El beneficio no llega como adelanto. Las empresas deben afrontar por su cuenta los gastos del viaje y, recién cuando la actividad termina, presentar la documentación para pedir el reconocimiento. Ese mecanismo, fijado en el Anexo I de la resolución, es una de las condiciones centrales del programa.
En la práctica, puede convertirse en un obstáculo para los emprendimientos más chicos, que no siempre tienen espalda financiera para bancar pasajes y hotelería antes de cobrar.
El tope es de 2.000 dólares estadounidenses por operador y por año calendario, expresado en pesos. Es un máximo: no significa que todas las empresas vayan a cobrarlo. El reconocimiento depende de los gastos efectivamente acreditados, de la documentación presentada, de la aprobación de la solicitud y de los recursos disponibles.
Qué gastos entran y cuáles quedan afuera
La asistencia cubre solo dos rubros: pasajes aéreos internacionales de ida y vuelta al destino del evento y alojamiento en el exterior. Los comprobantes tienen que estar emitidos a nombre del operador solicitante o de una persona cuya vinculación con la empresa pueda demostrarse.
Quedan sin contemplar otros gastos habituales de una misión comercial: alimentación, traslados internos, alquiler de espacios de exhibición y servicios de promoción.
Quiénes pueden anotarse
El programa apunta a operadores inscriptos en el Registro Único de Operadores del Sector Yerbatero como fraccionadores, molineros-fraccionadores o elaboradores de derivados de yerba mate, siempre que acrediten capacidad exportadora.
Las firmas registradas como exportadoras también pueden pedir el beneficio, pero solo si además tienen una inscripción vigente en alguna categoría de elaboración o fraccionamiento. Así, quedan afuera los exportadores que actúan únicamente como intermediarios comerciales, sin elaborar ni fraccionar el producto.
La decisión orienta los recursos hacia los establecimientos que agregan valor antes de vender la yerba al exterior.
Para probar la capacidad exportadora hay que presentar la constancia vigente de inscripción en el registro de importadores y exportadores de la Dirección General de Aduanas de ARCA, además de las habilitaciones bromatológicas del establecimiento y de los productos que se quieran comercializar.
También se exige contar con la admisión o aceptación formal para participar de la misión convocada por un organismo público nacional, provincial o internacional con competencia en comercio exterior.
Y las firmas deben estar al día con sus declaraciones juradas y obligaciones ante el INYM, sin multas firmes impagas, convenios de pago incumplidos ni litigios patrimoniales determinados con el organismo.
Cómo se pide y cuánto tarda la respuesta
La solicitud debe presentarse con al menos 60 días de anticipación al evento, mediante un formulario que identifica la actividad, la fecha, la ciudad y el país de destino.
Hay una excepción para las misiones oficiales convocadas por Cancillería, PromArgentina u otros organismos públicos competentes cuando la convocatoria se publique con menos de 60 días de anticipación. En esos casos se puede pedir en un plazo breve después de conocida la convocatoria, pero siempre antes de que se realice el evento.
Las presentaciones se reciben en papel en la Mesa de Entradas del INYM o por los canales electrónicos que habilite el Instituto. Se tratan por estricto orden cronológico, según fecha y hora de recepción, y pedir el beneficio no garantiza obtenerlo.
Primero interviene el Área de Promoción, que verifica requisitos y emite un informe sobre la procedencia. Después pasan la Auditoría Interna y la Subcomisión de Promoción y Desarrollo, antes de llegar al Directorio, que tiene la decisión final. La aceptación o el rechazo se notifica al interesado.
Treinta días para rendir y un informe de resultados
Al volver al país, el beneficiario tiene 30 días para presentar la rendición: facturas o comprobantes de pasajes y alojamiento, documentación bancaria de los pagos, tarjetas de embarque y constancias de estadía en el exterior.
También hace falta una certificación de participación emitida por el organismo organizador de la actividad.
Pero no alcanza con demostrar que la empresa viajó. El INYM exige además un informe de resultados comerciales con las acciones realizadas, las reuniones mantenidas, los contactos generados y las oportunidades de negocio identificadas. La normativa no pone como condición haber cerrado ventas o contratos de exportación.
El reglamento advierte que, si la rendición completa no se presenta dentro del plazo, caducan tanto el pedido como el derecho al reconocimiento económico. La documentación la evalúa primero el Área de Promoción y luego la Auditoría Interna; después intervienen Administración y Gerencia para hacer las erogaciones.
No se puede cobrar dos veces por el mismo viaje
El formulario obliga al operador a declarar bajo juramento que no recibió otra asistencia equivalente para el mismo evento, ya sea de Cancillería, PromArgentina, gobiernos provinciales u otras entidades.
También quedan excluidas las participaciones en ferias o exposiciones internacionales donde el propio INYM ya intervenga institucionalmente y se haga cargo de los espacios de exhibición o stands. La idea es separar las actividades que el organismo financia de forma directa de aquellas donde solo reconoce gastos individuales.
El nuevo mecanismo no reemplaza la presencia institucional del INYM en ferias internacionales: suma otra vía de acompañamiento comercial.
De dónde sale la plata
Los $18.120.000 asignados no son recursos adicionales. Salen de una reducción por el mismo importe de las partidas que el Instituto tenía destinadas a ferias y eventos internacionales durante 2026.
El reglamento aclara que el límite presupuestario será el que se fije para cada ejercicio económico. Es decir, la asignación actual cubre los meses que quedan de 2026 y el financiamiento de los próximos años dependerá de las decisiones presupuestarias del organismo.
La resolución también contempla actividades realizadas desde septiembre de este año. Sin embargo, exige que la solicitud de inclusión se presente antes del evento y no prevé un procedimiento general para pedir retroactivamente el reconocimiento de viajes ya hechos sin autorización previa. Esos casos deberán ajustarse a las condiciones administrativas que fije el Instituto.
Un sector que viene golpeado
El programa llega en un contexto difícil para distintos eslabones de la actividad yerbatera, sobre todo para los productores primarios.
Según el Semáforo de Economías Regionales de Coninagro de agosto de 2026, la actividad acumulaba 29 meses consecutivos con indicadores negativos y el precio de la hoja verde estaba aproximadamente un 50% por debajo de su promedio histórico en términos reales.
Mientras tanto, empresas, cooperativas y emprendimientos misioneros vienen buscando agregar valor y llegar a compradores del exterior. Más de 30 marcas vinculadas a productores, cooperativas y establecimientos de Misiones participaron de MATEAR 2026 en Buenos Aires para ampliar sus oportunidades comerciales. También hubo experiencias de exportación conjunta, como la operación de 14 marcas misioneras que enviaron yerba mate a Nueva Zelanda.
El beneficio, en cambio, no está destinado directamente a los productores de hoja verde que no cuenten con las inscripciones y condiciones comerciales exigidas. Tampoco establece mecanismos para garantizar que una eventual mejora de las exportaciones se traduzca en mejores precios para la materia prima: eso dependerá de las operaciones que se concreten y de cómo se distribuya el valor generado.
El nuevo perfil del INYM
En los fundamentos de la resolución, el organismo vincula la iniciativa con los cambios que el DNU 70/2023 y el Decreto 812/2025 introdujeron en sus facultades. Esas normas limitaron su intervención sobre la formación de precios y determinadas condiciones del mercado yerbatero, mientras que la promoción comercial y el control de calidad siguieron entre sus funciones.
El Directorio empezó a analizar un programa integral de promoción en una reunión del 25 de agosto y avanzó con su aprobación en septiembre, sujeto a evaluaciones presupuestarias y técnicas. La resolución publicada este miércoles formaliza esa decisión.
El desafío que queda es saber cuántas empresas podrán acceder efectivamente a los recursos disponibles, sobre todo entre los establecimientos de menor tamaño.