Misteriosa muerte de ganado en Ambato: sospechan de una enfermedad que puede contagiar a humanos
¿Qué está matando al ganado en Ambato? Las autoridades sospechan de una enfermedad que podría afectar a las personas. Conocé los detalles de la investigación.
La muerte de al menos una decena de animales en el departamento Ambato tiene en vilo a los productores. Los primeros análisis apuntan a la rabia paresiante bovina, una enfermedad zoonótica que podría poner en riesgo la salud pública.
Las localidades de La Aguada, Puesto del Medio y Río Los Puestos son el epicentro de un brote que aún no tiene diagnóstico confirmado. Los animales presentaron síntomas similares antes de morir, y las autoridades sanitarias ya están en alerta.
¿Qué está pasando con el ganado?
El ingeniero Iván Ovejero, secretario de Producción del municipio de Los Varela, explicó en Radio El Esquiú 95.3 que los síntomas observados coinciden con los de la rabia paresiante bovina, aunque todavía no pudieron confirmarlo por falta de muestras adecuadas.
“Hay una sintomatología que los animales están presentando y coinciden con la sintomatología que presenta la enfermedad de la rabia paresiante bovina”, señaló. Y agregó: “Todavía no hemos hecho el diagnóstico, no hemos podido hacer las tomas de las muestras, pero estamos a la observación”.
La toma de muestras es complicada porque los animales deben estar vivos al momento del procedimiento. En un caso, el productor sacrificó al animal antes de la llegada de los técnicos del Senasa, impidiendo obtener el material biológico.
Ganadería familiar y difícil control
La zona afectada se caracteriza por la ganadería familiar a campo abierto y en terrenos comuneros, con rodeos que van de 5 a 50 cabezas. Esto dificulta el control sanitario constante.
“Son productores familiares, más que pequeños productores (...) Las condiciones de nuestro campo son a campo abierto, comunero, y el manejo muchas veces no es nada fácil. Hay mucho monte y a los animales se los ve una vez y se los vuelve a ver al año”, explicó Ovejero.
Ante este panorama, el funcionario remarcó la importancia de mantener al día los planes sanitarios y la vacunación. Aunque la vacuna contra la rabia no es obligatoria en la región, a diferencia de la aftosa y la brucelosis, es clave para evitar pérdidas mayores.
“Obviamente una vacuna es una inversión, no es un gasto, pero cuando se muere un animal, pierden cuatro o cinco veces más de lo que pudieron haber gastado”, enfatizó.
Intervención del Senasa y posibles restricciones
Personal del Senasa, junto a autoridades municipales, ya recorre las fincas afectadas para entrevistar a los ganaderos, evaluar el estado de los rodeos y coordinar protocolos de actuación ante nuevos casos.
Si se confirma el brote de rabia, se activará un protocolo estricto de restricción de faena en la zona, ya que se trata de una enfermedad zoonótica que puede transmitirse a los seres humanos.
“Estamos trabajando en esto y ojalá que no sigan los casos, y en el caso que llegue a haber otros, las medidas van a ser urgentes nuevamente para llevar tranquilidad a la gente”, concluyó Ovejero.