Mitre se juega algo más que tres puntos: el rival que llega encendido y la cuenta que no quiere mirar
¿Qué necesita Mitre para no seguir mirando la tabla del descenso con el mismo miedo? El Aurinegro recibe a un rival que llega un punto arriba y con el ánimo por las nubes. La cuenta es simple: si no gana, la pelea por el Reducido se le complica y la zona roja se le acerca peligrosamente.
El Aurinegro recibe esta tarde a Chaco For Ever desde las 16 en un duelo de la fecha 29 de la Zona A que puede marcar el rumbo de su temporada. Después de tres partidos sin ganar, Mitre necesita sumar de a tres para no quedar al borde de la zona de descenso y seguir soñando con el Reducido.
El equipo santiagueño llega con una racha de una derrota y dos empates. En su última presentación rescató un valioso 0-0 como visitante frente al líder Ferro, un resultado que le dio aire, pero que ahora exige una victoria para no perder terreno en la pelea por la clasificación.
La tabla no perdona. Mitre ocupa el 12° puesto con 31 puntos y está a cinco unidades del último equipo que hoy estaría entrando al Reducido por el ascenso. Al mismo tiempo, la distancia con la parte baja es mínima: apenas tres puntos lo separan de la zona de descenso, por lo que cada resultado empieza a pesar como una final.
Un rival que llega con la confianza alta
Del otro lado estará Chaco For Ever, que se ubica 11° con 32 puntos, solo uno más que el Aurinegro. El conjunto chaqueño viene de vencer 1-0 a Estudiantes de Caseros como local, un triunfo que le dio aire y confianza de cara a esta visita.
Con apenas una unidad de diferencia entre ambos, el duelo de esta tarde tendrá mucho en juego para dos equipos que todavía buscan acomodarse en la tabla y que saben que un tropiezo puede costar caro en la recta final de la fase regular.
El partido correspondiente a la fecha 29 de la Zona A será dirigido por el árbitro principal Matías Billone, acompañado por Gonzalo Ferrari y Matías Coria como asistentes, mientras que César Ceballos será el cuarto árbitro.
Para Mitre, la oportunidad es inmejorable: jugar en casa, ante un rival directo y con la necesidad de cortar la sequía de victorias. Una victoria no solo lo acercaría al Reducido, sino que le daría un golpe anímico clave en un tramo del torneo donde los puntos valen doble.