Mitre tropezó en Villa Ramallo y quedó en deuda en el arranque de la segunda fase
¿Pensabas que Mitre arrancaba con todo? El Auriazul cayó en Villa Ramallo y ya siente presión. Enterate cómo fue el golpe y qué le espera en la próxima fecha.
El sueño de Bartolomé Mitre en la segunda fase del torneo comenzó con un golpe duro: cayó 1-0 ante Defensores de Belgrano de Villa Ramallo en su visita al Granate. Un resultado que obliga al equipo misionero a reaccionar ya, en una etapa donde cada punto es oro.
El partido, disputado en condición de visitante, mostró a un Auriazul impreciso y sin respuestas ante un rival que supo aprovechar su momento. El conjunto dirigido por “Pico” Salinas apenas asomó en algunos pasajes, mientras que el local celebró un triunfo que lo deja como uno de los punteros de la Zona A, junto a San Martín de Formosa.
El golpe tempranero que marcó el destino
El dueño de casa avisó primero. A los 10 minutos, una palomita de Eloy Roice hizo temblar el arco visitante, pero fue solo el preludio de lo que llegaría cinco minutos después. Un centro de Bertacin encontró la cabeza de Roice, quien se elevó por encima de todos y conectó un frentazo certero para poner el 1-0.
El golpe dejó aturdido a Mitre, que intentó reaccionar de inmediato. La mejor chance del primer tiempo llegó con un potente cabezazo de Javier Peñaloza que exigió una gran respuesta del arquero Velázquez. El rebote corto cayó en los pies de Klusener, pero el guardameta local reaccionó con velocidad para ahogar el grito de gol.
Un complemento para el olvido
En la segunda mitad, el equipo misionero salió con otra actitud, buscando mayor intensidad para desarmar el repliegue rival. Sin embargo, la falta de asociaciones fue un problema constante. A los 20 minutos, la noche se puso cuesta arriba: Katriel Lukoski, recién ingresado, vio la roja y dejó a su equipo con diez hombres.
Con inferioridad numérica, Mitre adelantó líneas en busca del empate, pero esa desesperación dejó huecos en el fondo. Defensores tuvo varias chances de contragolpe para liquidar el partido, aunque le faltó precisión. El marcador no se movió y el encuentro se apagó con la única emoción del primer tiempo.
El camino en esta segunda etapa recién comienza, pero el margen de error es mínimo. Con apenas ocho fechas por delante para pelear por un lugar en la clasificación, Mitre necesita una respuesta inmediata. La próxima prueba será frente a Sarmiento de La Banda, un duelo que ya se perfila como una verdadera final para el equipo posadeño.