Monotributistas al rescate: por qué se necesitan 34 de ellos para pagar una sola jubilación
¿Sabías que se necesitan 34 monotributistas para pagar una jubilación media? El crecimiento del régimen simplificado y su bajo aporte ponen en jaque al sistema previsional. Los detalles que el FMI ya le pidió al Gobierno.
El sistema previsional argentino enfrenta una paradoja: cada vez más trabajadores aportan, pero los recursos no alcanzan. El crecimiento del monotributo, con aportes diez veces menores que los de un asalariado registrado, explica por qué hacen falta 34 monotributistas para financiar un haber medio, según un informe del Ieral de la Fundación Mediterránea.
El estudio, elaborado por las economistas Laura Caullo y Guadalupe Galíndez, revela que el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) cuenta con 10,3 millones de aportantes para sostener 7,5 millones de beneficios. De ese total, el 74% son trabajadores en relación de dependencia y el 26% restante son independientes, entre los cuales 2,2 millones son monotributistas.
¿Cuánto aporta realmente un monotributista?
El informe detalla que, expresado como porcentaje del ingreso promedio de un trabajador registrado, el aporte previsional equivale al 11,2% para los asalariados, al 5,2% para los autónomos y apenas al 1,1% para los monotributistas. En marzo de 2026, un asalariado registrado aportaba en promedio $187.098, mientras que un monotributista contribuía con apenas $19.215 mensuales, casi diez veces menos.
Esa brecha explica por qué para financiar una jubilación mínima con bono se necesitan 2,4 asalariados frente a 23 monotributistas. Incluso para un haber medio, la relación salta a 3,5 asalariados frente a 34 monotributistas.
El monotributo se duplicó en 30 años
El trabajo destacó que la participación del monotributo dentro del total de aportantes se duplicó en casi tres décadas: pasó del 9% en 1998 a más del 20% en marzo de 2026. En números absolutos, la cantidad de inscriptos que contribuyen al sistema saltó de 513.000 a 2,2 millones, un incremento del 331%.
La composición interna profundiza el problema: más de la mitad de los monotributistas que aportan al SIPA se ubican en la categoría A, y casi dos tercios se concentran entre las categorías A y B, los escalones de menor facturación y, por ende, de menor aporte previsional.
¿Es el monotributo el culpable?
“Estos resultados no implican que el monotributo sea un problema en sí mismo”, señala el informe del Ieral. El régimen permitió sumar al sistema previsional a millones de trabajadores independientes que de otro modo quedarían fuera de la formalidad. Sin embargo, su creciente participación se combina con la elevada informalidad laboral y el envejecimiento de la población.
Según el INDEC, la población de 65 años y más pasará del 12% en 2022 al 17% en 2040, mientras que el índice de envejecimiento treparía de 55 a 115 adultos mayores por cada 100 menores de 15 años.
El déficit ya golpea los haberes
El trabajo del Ieral destacó que los aportes y contribuciones ya no alcanzan para cubrir el gasto previsional del SIPA, que arrastra un déficit cercano al 2% del PIB y requiere transferencias del Tesoro Nacional. Este déficit tiene consecuencias directas: en los últimos tres años, la jubilación media perdió 13% de poder adquisitivo y la mínima con bono cayó 20%. Cerca de un millón de personas mayores de 65 años continúan trabajando, el 4,6% de los ocupados totales.
El informe concluye que la reforma previsional pendiente no solo deberá revisar la edad de retiro y los requisitos de acceso, sino también repensar las bases de financiamiento de un sistema pensado para un mercado laboral que ya cambió. El FMI, cuya directora gerente visitó recientemente la Argentina, ya le pidió al Gobierno avanzar en ambos frentes: una reforma previsional y cambios en el monotributo para alinear las alícuotas y contribuciones sociales con el régimen general.