Mordida por un dogo en Neuquén: la víctima revela que el animal sigue suelto y ya intentó atacar a su padre con un bebé en brazos
Un dogo atacó a una mujer en Neuquén y dejó heridas en su brazo. El animal sigue suelto y ya habría intentado atacar a otra persona. ¿Qué medidas tomarán las autoridades?
Una vecina de Colonia Rural Nueva Esperanza vive momentos de terror después de que un dogo la atacara salvajemente y le dejara heridas en un brazo. El animal, que aún permanece suelto, ya habría intentado agredir a otra persona y los vecinos temen que ocurra una tragedia mayor.
Rocío, la mujer atacada, contó que el episodio ocurrió el domingo alrededor de las 13.30, cuando regresaba a su casa con su hermana y su hijo de 16 meses. En ese momento, se desató una pelea entre perros y el dogo se abalanzó sobre ella.
“Mi único reflejo fue poner el brazo antes de que me agarre la cara”, relató la joven a Canal 7.
El ataque y el rápido auxilio de la víctima
Tras la mordedura, un vecino del sector la llevó de urgencia al Hospital Dr. Horacio Heller, donde le realizaron curaciones y le recetaron antibióticos. Desde entonces, Rocío asegura que tiene miedo de salir de su casa y hasta debe atravesar el terreno de su hermana para poder tomar el transporte público.
La preocupación aumentó este miércoles, cuando el mismo perro intentó atacar al padre de Rocío, Juan Carlos, que llevaba en brazos a su nieto de 16 meses. “Cuando me vio el perro se me largó encima”, contó el hombre, quien no podía defenderse porque tenía al bebé. Recién cuando la dueña del animal salió y lo encerró, la situación se calmó.
Según el testimonio de Juan Carlos, al reclamarle a la vecina que mantuviera atado al perro, ella habría respondido que cuando lo ata “se desata”.
“No podemos esperar a que llegue otro ataque”
Los vecinos aseguran que en el barrio hay otros perros de gran porte y que algunos los usan para protegerse de la inseguridad. Sin embargo, cuestionan que no se tomen medidas para evitar que circulen sueltos.
Rocío sostuvo que no es la primera vez que este perro se muestra agresivo: “El perro sale todo el tiempo a encarar, a querer morder. Te estira la ropa, te agarra el pantalón, las camperas”. Y agregó: “No podemos esperar a que llegue otro ataque y que sea peor que el mío y que sigan sin hacer nada”.
El temor es mayor por los chicos que circulan por la zona. Rocío tiene un bebé que ya camina y confesó: “Yo no le puedo prohibir a mi hijo: ‘No, hijo, no vayas afuera’, pero tengo miedo de que el perro lo agarre”. También están expuestos sus sobrinos, los estudiantes y los trabajadores que reparten agua en el barrio.
El reclamo para que intervengan por los perros
La familia intentó hacer la denuncia en la comisaría, pero cuestionó el procedimiento. Juan Carlos aclaró que no buscan dinero, sino que se regularice la situación de los perros en el barrio.
Por su parte, Rocío aseguró que llamó al 147, a Bienestar Familiar, a Zoonosis y a Control Canino, y que también ingresó el reclamo por la aplicación AMVOZ. Espera que las autoridades visiten el lugar y evalúen el riesgo que representa el animal para la comunidad.