Morosidad en alza: el hostigamiento a deudores se vuelve un problema y piden más responsabilidad al otorgar créditos

¿Te llaman y presionan por una deuda? El director de Defensa del Consumidor del Chaco revela qué hacer ante el hostigamiento y por qué pide más responsabilidad a los bancos.

· 4 min de lectura
Morosidad en alza: el hostigamiento a deudores se vuelve un problema y piden más responsabilidad al otorgar créditos
Morosidad en alza: el hostigamiento a deudores se vuelve un problema y piden más responsabilidad al otorgar créditos

El director de Defensa del Consumidor del Chaco, Giovanni Tessaro, lanzó una advertencia contundente: la morosidad crece y con ella las denuncias por hostigamiento a personas endeudadas. Llamados insistentes, mensajes intimidatorios y presiones constantes son algunas de las prácticas que más consultas generan en el organismo.

Según Tessaro, muchos consumidores recién se acercan a Defensa del Consumidor cuando su deuda ya está vencida y comienzan a recibir todo tipo de presiones para pagar. En ese marco, recordó que la normativa vigente prohíbe expresamente el hostigamiento, las amenazas o cualquier intimación que vulnere el trato digno hacia los deudores.

¿Quiénes están detrás del hostigamiento?

El funcionario explicó que estas prácticas pueden provenir directamente de bancos y financieras, o de empresas y estudios de cobranza a los que se terceriza la gestión. Sin embargo, aclaró que la tercerización no exime de responsabilidad a la entidad que otorgó el crédito original.

“Siempre alentamos que reclamen cuando hay un hostigamiento constante por parte de las empresas crediticias”, afirmó Tessaro, y recomendó guardar mensajes de texto, capturas de pantalla y cualquier otra evidencia que sirva para respaldar la denuncia.

La deuda legítima se puede negociar

El director remarcó que desde el organismo no se busca que la gente deje de pagar sus deudas legítimas, sino encontrar alternativas para afrontarlas. Defensa del Consumidor puede intervenir a través de mediaciones y audiencias de conciliación, donde se puede negociar una reducción de intereses, la extensión de plazos o la adaptación de las cuotas a los ingresos reales de cada persona.

“El consumidor reconoce la deuda y quiere pagarla”, sostuvo Tessaro, y agregó que también hace falta voluntad de las entidades financieras, cooperativas y mutuales para llegar a un acuerdo. En ese contexto, mencionó que algunas empresas ya están implementando programas de consolidación de deudas y que hay conversaciones con el sector fintech para avanzar en propuestas durante las mediaciones.

Tarjetas de crédito, el principal dolor de cabeza

Según Tessaro, la mayoría de los reclamos que recibe el organismo están vinculados a deudas de tarjetas de crédito. Muchas personas pagan solo el mínimo durante meses, lo que les permite estar formalmente al día, pero genera una bola de nieve de intereses que termina siendo imposible de pagar.

A esto se suman los créditos personales y los préstamos que ofrecen las billeteras virtuales. El funcionario planteó la necesidad de discutir el concepto de “crédito responsable”: las entidades deberían analizar si la persona tiene capacidad real de afrontar la deuda antes de otorgarle el financiamiento.

¿Qué pasa si entrás al Veraz?

Tessaro explicó que figurar como deudor moroso tiene consecuencias directas: la persona puede quedar afuera del sistema crediticio y, si la deuda sigue impaga, el acreedor tiene derecho a recurrir a la Justicia para reclamar el pago. Pero diferenció el derecho a cobrar de las formas de hacerlo.

“La empresa tiene por derecho los mecanismos procesales para hacerse el cobro de la deuda”, señaló, pero insistió en que lo que busca evitar Defensa del Consumidor es el hostigamiento.

El costo real del crédito: un dato clave

Otro punto central fue la necesidad de que los consumidores conozcan cuánto van a pagar realmente antes de firmar un contrato. Las entidades deben informar con claridad la tasa nominal anual, el costo financiero total, los plazos, las cuotas, las comisiones y los seguros.

“Ese análisis lo tenemos que hacer antes de firmar el contrato”, remarcó el funcionario, y advirtió que muchos consumidores solo miran el valor de la cuota y no el total que terminarán pagando por el financiamiento.

Desde Defensa del Consumidor ofrecen asesoramiento jurídico gratuito para quienes tengan dudas antes de asumir una deuda, y recuerdan que se puede pedir una copia del contrato para analizarlo con tranquilidad.

Jóvenes y jubilados: los más endeudados

Según estadísticas del Banco Central mencionadas por Tessaro, los jóvenes de entre 18 y 35 o 40 años son uno de los grupos con mayor nivel de endeudamiento. Pero en las oficinas de Defensa del Consumidor también aparecen con frecuencia jubilados y pensionados con ingresos bajos y deudas altas en tarjetas de crédito. En estos casos, el funcionario planteó que también debería analizarse cómo se otorgaron esos límites.

Frente al aumento de la morosidad, Tessaro insistió en dos herramientas: educación financiera y mediación. El objetivo es evitar que una persona quede afuera del sistema para siempre y que pueda regularizar su deuda sin caer en un círculo vicioso de intereses y refinanciaciones.

Más para leer

Un contenedor chaqueño cruzó el océano: ¿qué llevaba adentro y por qué es histórico?
Economía
Alivio para los chaqueños: el nuevo plan del banco que borra las deudas vencidas
Economía
El golpe al bolsillo: alquilar en el NEA cuesta 69,4% más que hace un año
Economía
El dato que revela la dura realidad del consumo en Chaco
Economía
Desembarco de lujo: Wyndham construirá un hotel 5 estrellas frente al Parque 2 de Febrero
Economía
El Chaco quedó afuera del mapa del transporte fluvial de granos: ¿qué pasó?
Economía