Mostró las pistolas en Instagram y la Justicia terminó entrando a su casa de Chimbas
Un joven de Chimbas posó con pistolas de guerra en Instagram y la Justicia terminó golpeándole la puerta: lo que encontraron adentro del barrio Nueva Argentina complicó todavía más su situación y ahora hay una hipótesis que salpica a la Policía de San Juan.
Un joven de 18 años quedó condenado este miércoles en San Juan por haber exhibido armas de fuego en Instagram. La investigación que nació de esas publicaciones terminó con un allanamiento en su vivienda de Chimbas, donde la Policía secuestró dos pistolas aptas para el disparo y 46 proyectiles.
El condenado es Martín Alejandro Vargas, quien admitió su responsabilidad penal y aceptó una pena de dos años de prisión de ejecución condicional por los delitos de tenencia simple de arma de guerra y apología del delito. La condena no implica su ingreso efectivo a la cárcel, aunque deberá cumplir con las condiciones que fija la ley para este tipo de penas.
Cómo empezó todo
El caso se originó el 23 de septiembre, cuando los investigadores detectaron un perfil en la red social donde un joven posaba con armas de fuego. Las imágenes estaban acompañadas por inscripciones que llamaron la atención de los pesquisas, que de inmediato hicieron capturas de pantalla para resguardar las pruebas y se abocaron a identificar al dueño de la cuenta.
La causa quedó en manos de la fiscal Daniela Pringles, de la UFI Genérica, quien evaluó si ese contenido podía encuadrarse en el delito de apología del delito. A partir de ahí, el objetivo fue doble: establecer quién manejaba el perfil y comprobar si las armas que aparecían en las fotos eran reales.
El allanamiento en el barrio Nueva Argentina
Con el sospechoso identificado, los investigadores ubicaron su domicilio en el barrio Nueva Argentina, en Chimbas. El procedimiento en esa casa confirmó las sospechas: aparecieron dos pistolas de calibres considerados de guerra, ambas en condiciones de efectuar disparos, junto a los 46 proyectiles.
Pero el hallazgo sumó un dato que los pesquisas no esperaban: las dos armas tenían los números de identificación adulterados. Eso abrió una nueva línea de investigación para determinar de dónde salieron y cómo llegaron a manos del joven.
Una de las principales hipótesis sostiene que una de las pistolas podría pertenecer a la Policía de San Juan. Esa posibilidad todavía debe corroborarse con pericias y averiguaciones para confirmar si, efectivamente, formaba parte del armamento de la fuerza provincial.
Qué declaró el joven
Frente al secuestro de las armas, Vargas sostuvo que no eran de su propiedad. Según su explicación, pertenecían a un amigo y él solamente las tenía bajo su custodia. Pese a esa versión, el material reunido durante la investigación permitió que la causa penal avanzara.
La condena y lo que falta esclarecer
La causa llegó este miércoles a la instancia de formalización, donde el joven reconoció su responsabilidad y aceptó la pena en suspenso. De la audiencia participaron la fiscal Pringles, el juez de Garantías Javier Figuerola y la defensora Filomena Noriega.
Además de la condena, la Justicia dispuso el decomiso de los elementos secuestrados durante el allanamiento y ordenó profundizar las averiguaciones para establecer el origen de una de las pistolas.
Si se confirma que el arma pertenece a la Policía de San Juan, la investigación deberá determinar cómo salió de la órbita de la fuerza y avanzar con las medidas necesarias para su eventual restitución a las autoridades correspondientes.