Muerte de un niño de 3 años en Río Grande: la Justicia investiga una posible mala praxis
¿Qué pasó con el niño de 3 años que murió tras ser atendido en un hospital de Río Grande? La Justicia investiga una posible mala praxis y ya secuestró pruebas clave.
La muerte de un niño de 3 años en el Hospital Regional Río Grande derivó en una investigación judicial por presunta mala praxis. La madre del pequeño denunció irregularidades en la atención médica y la Justicia ya secuestró documentación clave para esclarecer los hechos.
El Juzgado de Instrucción Nº1 de Río Grande, a cargo de la jueza María Rosa Santana, avanza en la causa para determinar las circunstancias que rodearon el fallecimiento del menor, identificado como Tyrone Lionel, ocurrido el 20 de agosto pasado.
¿Qué pasó con el niño?
Según la denuncia presentada por la madre, el pequeño ingresó a la guardia del hospital el miércoles 19 de agosto con diarrea, vómitos y fiebre. La familia relató que, tras ser evaluado, le diagnosticaron un cuadro de gastroenteritis leve, le administraron medicación y lo enviaron a su domicilio.
Sin embargo, la presentación judicial cuestiona que en esa primera atención no se habrían solicitado estudios complementarios. El estado de salud del niño se agravó, por lo que regresó al hospital y quedó internado en Terapia Intensiva Pediátrica, donde falleció al día siguiente.
Según consta en la denuncia, el menor presentaba un cuadro de falla multiorgánica asociado a una infección bacteriana severa.
¿Qué medidas tomó la Justicia?
En el marco de las primeras medidas investigativas, durante la tarde del lunes se realizó una orden de presentación en el Hospital Regional Río Grande. Como resultado, se incorporaron al expediente la historia clínica del paciente, los registros de las cámaras de seguridad y documentación administrativa vinculada con las distintas instancias de su atención.
La investigación busca reconstruir la evolución del cuadro clínico, los tratamientos indicados y las decisiones adoptadas por los profesionales durante todo el proceso. Además, se prevé la realización de pericias médicas para establecer si se cumplieron los protocolos correspondientes y evaluar la actuación de los intervinientes.
Hasta el momento, no hay personas imputadas y la presunta mala praxis denunciada no ha sido acreditada judicialmente. La causa se encuentra en una etapa inicial y será el análisis de las pruebas y pericias el que permita determinar si existen responsabilidades penales.