Muerte súbita: la señal silenciosa que podría salvar tu vida y la de tu familia
¿Sabías que la muerte súbita puede prevenirse? Una enfermedad cardíaca silenciosa afecta a miles de argentinos sin que lo sepan. Descubrí cómo detectarla a tiempo y qué señales no deberías ignorar.
En Argentina, 40.000 personas mueren cada año por muerte súbita, pero muchas de esas tragedias podrían evitarse. Detrás de estos episodios, que parecen llegar sin aviso, se esconde una enfermedad cardíaca hereditaria que la mayoría desconoce tener.
Se trata de la miocardiopatía hipertrófica (MCH), una condición genética que afecta a 1 de cada 500 personas, aunque estudios recientes sugieren que la cifra real podría ser de 1 en 200. En nuestro país, se estima que más de 92.000 personas conviven con esta patología sin saberlo.
¿Qué es la miocardiopatía hipertrófica?
La MCH se caracteriza por un engrosamiento anormal del músculo cardíaco que dificulta el flujo sanguíneo y favorece la aparición de arritmias peligrosas. El principal problema es que entre el 80% y el 90% de quienes la padecen nunca reciben un diagnóstico, ya que suele evolucionar de manera silenciosa.
En muchos casos, la primera manifestación es una complicación cardiovascular grave, incluso la muerte súbita. Por eso, los especialistas insisten en la importancia de los chequeos cardiológicos periódicos.
Deporte: ¿aliado o enemigo?
Practicar ejercicio no provoca la miocardiopatía hipertrófica, pero en quienes la tienen sin saberlo, la actividad de alta intensidad puede desencadenar arritmias graves. La incidencia de muerte súbita cardíaca en jóvenes es de 1,3 casos por cada 100.000 personas al año, mientras que el riesgo anual en personas con MCH no diagnosticada ronda el 1%.
“La actividad física es uno de los pilares para cuidar la salud cardiovascular y no debe evitarse. El desafío es identificar a quienes tienen una enfermedad cardíaca como la miocardiopatía hipertrófica antes de que aparezcan complicaciones”, advirtió el cardiólogo Pablo Ottonello, Scientific Advisor Cardiovascular de Bristol Myers Squibb Argentina.
Señales que no deberías ignorar
Aunque muchas personas permanecen asintomáticas durante años, cuando la enfermedad se manifiesta, lo hace con síntomas que a menudo se confunden con sobreesfuerzo o estrés:
• Palpitaciones rápidas, fuertes o irregulares.
• Falta de aire, especialmente durante el esfuerzo.
• Dolor en el pecho asociado al ejercicio.
• Mareos o sensación de aturdimiento.
• Fatiga marcada.
• Desmayos durante o después de la actividad física.
Si estos signos aparecen de forma recurrente o hay antecedentes familiares de enfermedad cardíaca, es fundamental consultar a un cardiólogo.
El diagnóstico que puede cambiar todo
La MCH se detecta con estudios accesibles como el ecocardiograma con maniobra de Valsalva, complementado con electrocardiograma, prueba de esfuerzo, resonancia magnética y estudios genéticos.
Al ser una enfermedad hereditaria, el diagnóstico de una persona también permite estudiar a sus familiares directos. Detectarla a tiempo reduce significativamente el riesgo de complicaciones y permite llevar una vida normal con el seguimiento adecuado.