Mujeres wichí y toba se plantaron en la plaza de Ingeniero Juárez y lanzaron un pedido contundente
Albina Espeche, dirigente wichí, tomó el micrófono en la plaza de Ingeniero Juárez y lanzó un pedido que unificó a todas las mujeres originarias. Lo que dijo sobre la unidad y lo que vienen a frenar...
En el Día de la Mujer Originaria, decenas de mujeres wichí y toba coparon la plaza Juan Domingo Perón de Ingeniero Juárez con un reclamo claro: unidad para frenar a quienes quieren avanzar sobre sus derechos y sus tierras. Durante horas, a micrófono abierto, las dirigentes expusieron sus logros y los desafíos que todavía enfrentan, en una jornada que mezcló el acto protocolar con danzas, artesanías y un almuerzo comunitario.
La actividad no fue improvisada: fueron las propias mujeres las que días atrás se reunieron con el intendente Rafael Nacif y la concejal justicialista María Nacif para definir cómo querían conmemorar esta fecha. Y eligieron hacerlo en el corazón de la ciudad, con la voz bien alta.
Un pedido que atraviesa etnias
Lo que marcó la diferencia, otra vez, fue la contundencia de los planteos. Hartas de las divisiones internas y de las presiones de sectores que no ven que el enemigo está afuera, las oradoras coincidieron en un punto: la unidad es el único camino.
Albina Espeche, dirigente wichí, fue una de las que puso el pecho a las balas. Dijo que la unidad es necesaria en estos tiempos en los que buscan sembrar inestabilidad. Su voz, de algún modo, representó a todas las que hablaron y trabajaron en la organización.
En ese marco, las presentes remarcaron que se sienten acompañadas por el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, y por el intendente local, Rafael Nacif. También se sumaron al debate Silvia Fernández, presidenta del barrio Toba; las mujeres artesanas; y Agustina Curchi, de la misma comunidad.
Reconocimiento a las que abrieron camino
El escenario fue emotivo, con todas las voces aportando su visión del mundo y cómo esperan que se respete. Pero la jornada también tuvo un espacio para las que vienen laburando hace años: se entregaron distinciones por la trayectoria social, política y comunitaria a decenas de mujeres originarias.
Entre las homenajeadas estuvieron Angélica Mendoza, María Salto, Ciria Zalazar, Norma Salomón, Mónica Pérez, Vicente Alto, Francisca Ortiz, Robenza Aranda, Afrancesado Ortiz, Albertina Silvestre, Marcelina Javier, Angélica Egües, Savina Aparicio, Miriam Santillán, Lucía Frías, Anita Frías, Marta Mancilla, Victoria Chávez, Elizabeth Luna, Albina Espeche, Ercilia Agüero, Ana Mariño, Sonia Torres, María Matorras, Marina González, Adelma Celestino, Paula Mariño, Teresa Albornoz y Natalia Carrizo.
Miguelina Navarrete, dirigente wichí, cerró con una definición que resonó en la plaza: cada una de las reconocidas aportó y sigue aportando su experiencia, fortaleza y sabiduría al crecimiento de sus comunidades.