Multa de $80.000 por faltar a una misa: la insólita sanción que sacude al fútbol de Santo Tomé
Una multa de $80.000 por no ir a una misa desató la polémica en Santo Tomé. ¿Qué hay detrás de esta insólita sanción? Los detalles que nadie contó.
El Club Atlético Barcelona de Santo Tomé recibió una sanción económica de ochenta mil pesos por no enviar representantes a una misa organizada por la Liga Santotomeña de Fútbol. La medida, que estuvo acompañada de la amenaza de exclusión del torneo local, generó un fuerte rechazo en el ámbito deportivo y legal.
El origen del conflicto
El Consejo Directivo de la Liga, encabezado por Maximiliano Silva, acordó con la Catedral Inmaculada Concepción la realización de un oficio religioso para conmemorar los 103 años de la institución, cuyo aniversario se cumple el 27 de agosto. La misa se celebró el pasado 19 de julio, y en un acta firmada por el Consejo se estableció la obligatoriedad de la asistencia con una delegación mínima de tres integrantes, bajo pena de multa.
Sin embargo, mientras se desarrollaba la ceremonia, el Barcelona disputaba un partido correspondiente a la sexta fecha del torneo local. Según el presidente del club, Andrés Meza, la notificación del castigo llegó apenas 24 horas antes de su compromiso frente al Club Atlético Santurtún, sin tiempo para apelar. Para evitar quedar fuera de la programación, la entidad tuvo que abonar la suma exigida.
Cuestionamientos legales
Juristas y dirigentes locales señalaron que la sanción carece de sustento legal y vulnera el derecho constitucional a la libertad de culto. La medida, además, generó un fuerte malestar en la comunidad deportiva, que la considera un precedente peligroso.
El presidente de la Liga, en la cuerda floja
La situación se agrava para Maximiliano Silva, quien enfrenta una denuncia en la Asociación de Veteranos de Fútbol por presunta adulteración de su Documento Nacional de Identidad. Según la acusación, Silva habría modificado su edad para poder jugar en la categoría Máster (Sub-35) del Club América, cuando en realidad superaba el límite permitido.
El expediente, que debería haber sido resuelto, permanece estancado, lo que despierta sospechas de complicidad. José Silva, presidente de la Asociación de Veteranos, también quedó bajo la lupa por sus declaraciones sobre el caso. Mientras tanto, el acta N° 60 del 30 de junio de 2026 deja constancia de la obligación de asistir a la misa, un requisito que ahora pone en jaque al fútbol local.