El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, celebró la decisión de un juez federal en Estados Unidos que bloquea el intento de la Administración de Donald Trump de acabar con el Estatus de Protección Temporal (TPS) para unos 350.000 venezolanos que se encuentran en ese país.
“Le están haciendo un gran daño a gente inocente, a gente humilde, a gente trabajadora (…). Por eso celebro que este juez haya salido a dar la cara por la Justicia estadounidense, que está muy cuestionada en este momento, a nivel mundial, por la forma barbárica en que están violando los derechos de los migrantes”, dijo el mandatario en su programa “Maduro de repente”, transmitido por el canal estatal VTV.
Maduro también calificó de inquisitoria la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, usada en tiempos de guerra y que Trump invocó el pasado 14 de marzo para deportar a cientos de venezolanos a El Salvador, a quienes acusa de ser supuestamente miembros de la banda criminal transnacional Tren de Aragua, que surgió en una cárcel de Venezuela y que Estados Unidos califica de organización terrorista. “Esta ley de 1798 es anterior al derecho humanitario, al derecho internacional que protege los derechos humanos y los derechos de los migrantes de manera especial (…). Es una ley de tiempos de la Inquisición”, consideró el presidente, quien reiteró que esta ley viola la ética, la juridicidad y los derechos humanos.
El presidente denunció que las políticas migratorias contra los venezolanos son parte de una agenda xenófoba sirve a los intereses geopolíticos de Washington para desestabilizar a Venezuela. Asimismo, Maduro condenó la inacción del sistema judicial salvadoreño frente a las graves violaciones de derechos humanos contra migrantes venezolanos, situación que calificó como indignante. En ese sentido, reafirmó que el pueblo venezolano resistirá cualquier intento de despojo territorial o económico por parte del imperialismo de Estados Unidos. La postura marca un rechazo frontal a la injerencia extranjera y en defensa de los migrantes vulnerados.
“Gente buena y trabajadora”
A la celebración de Maduro, también la oposición apoyó, de forma unánime, la decisión de la justicia estadounidense. “(La migración venezolana) está conformada por millones de personas de bien que, con su trabajo, honestidad y productividad, han aportado al desarrollo de cada uno de los países donde se encuentran”, señaló la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) en un mensaje publicado en la red social X.
El partido opositor Voluntad Popular (VP) expresó en un comunicado que la decisión judicial representa un “acto de justicia para miles de compatriotas”. “Como siempre lo hemos dicho, los venezolanos somos gente buena y trabajadora. Donde llegamos, intentamos aportar de la mejor forma. Todos apoyamos a que se castigue a quienes delinquen, pero también exigimos que no se estigmatice ni discrimine a toda una comunidad que solo quiere trabajar honradamente para salir adelante”, señaló.
La decisión del juez
El lunes, el juez federal de California, Edward Chen, puso en pausa la decisión de la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, de retirar el TPS que protege a sus beneficiarios de ser deportados. “El tribunal considera que la acción de la secretaria amenaza con: causar un daño irreparable a cientos de miles de personas cuyas vidas, familias y medios de subsistencia se verán gravemente interrumpidos, costar a Estados Unidos miles de millones en actividad económica, y perjudicar la salud y la seguridad pública en comunidades de todo el país”, indica el documento del juez.
El escrito también detalla que el gobierno de Trump no ha podido demostrar que seguir otorgando esta protección temporal a los venezolanos causaría algún daño importante o negativo que justifique el hecho de suspender el programa.
La semana pasada, beneficiarios de este estatus para Venezuela y Haití solicitaron, a través de la organización Alianza Nacional del TPS, suspender la orden de la Casa Blanca que pone fin al amparo migratorio en los próximos meses y los expone a la deportación. Esta protección se otorga a ciudadanos de países designados debido a condiciones como conflictos armados, desastres naturales u otras situaciones extraordinarias que impiden el regreso seguro a su lugar de origen.
En marzo de 2021, Alejandro Mayorkas, el entonces secretario de Seguridad Nacional de la Administración de Joe Biden (2021-2025), designó por primera vez a Venezuela para el TPS alegando que atravesaba el país, bajo el gobierno de Nicolás Maduro, atravesaba una emergencia humanitaria. Dos semanas antes de que Trump asumiera el cargo, el Gobierno de Biden renovó las protecciones por 18 meses adicionales.
La Alianza TPS, que demandó al Gobierno, se formó tras el primer intento de Trump en 2018 de finalizar el TPS a por lo menos seis países y que fue derrotado en un tribunal federal.
Fuente: pagina12.com.ar